JESÚS HERNÁNDEZ
12 de julio de 2017 / 02:00 p.m.

El penal que no se le marcó a Ismael Sosa en los minutos de la final de vuelta, aún le duele a los Tigres, pero el técnico de Chivas, Matías Almeyda, reconoció públicamente que sí fue falta, que existió contacto contra el argentino, pero el ‘Pelado’ fue claro y dijo que en la final de ida uno de los goles del francés André-Pierre Gignac fue tras una falta a Miguel Ponce y que tampoco debió contar en favor de los norteños.

"Bueno creo que hay una rivalidad sana, es una cuestión de competencia y cada equipo, cada afición, siempre quiere ser mejor, de lo otro si están hablando que con este nuevo sistema que se ve por tele(VAR), se para el partido, por ahí es verdad que fue penal, sí fue penal y el árbitro a veces se equivoca a favor y otras en contra pero los goles de Gignac, uno empujó a Basulto (en la temporada regular) y el primer gol que nos hace Gignac en la final, desplaza a Ponce en Monterrey, entonces hubiésemos estado parejos. Es futbol y hoy día si existiese eso en nuestro torneo, podríamos contar lo que pasa. Pero el partido ya está y la copa está adentro”.

Sobre el juego del sábado ante Tigres en Los Ángeles, Almeyda señaló que no le da miedo jugársela con juveniles, pues cree en el talento de los mexicanos.

"El primero creo que será un partido interesante, difícil como siempre es con Tigres, se vuelve a disputar un título, es verdad que hay muchos jugadores en selección, algunos que siguen su rehabilitación, pero hemos hecho una buena pretemporada, muchos de los jóvenes se han destacado y desde ese lugar iremos a enfrentar a este gran rival con nuestras armas, pero con muchísimas ganas y mucha fe".

SR