JESÚS HERNÁNDEZ TÉLLEZ
19 de abril de 2017 / 11:24 p.m.

Sufrimiento a la máxima potencia. El Rebaño es campeón de Copa MX, pero la sufrieron para lograrla.

Empataron sin goles durante los 90 minutos, pero en la tanda de penaltis apareció Miguel Jiménez y el Guacho se agrandó y paró tres penalti.

Los tres a la misma zona y dejó sin nada a Zárate, Cabrera y Luis Rey. Por Chivas marcó Marín, Alan Pulido y Orbelín Pineda. El Rebaño dio la vuelta olímpica tras sufrir en exceso.

Chivas 0 (3) Monarcas 0 (1)
Morelia lo avisó desde que le ganó al Cruz Azul que la final la jugaría con los suplentes de la Liga. Pero eso le picó el orgullo a los once que mandó el Profe Hernández a la cancha.

Por orgullo compitieron, por capacidades físicas y técnicas también, el equipo purépecha demostró que no sería fácil para el Rebaño ganar esta Copa.

Chivas fue mejor, sí, tuvo las más claras, sí, pero no pudo abrir el marcador, también es cierto. Los tapatíos tocaron la puerta de Sebastián Sosa, pero no lograban hacer daño.

La primera fue un tiro cruzado de Fierro que pasó por un costado. Después Orbelín Pineda entró al área, se quitó a tres rivales y disparó a primer poste y afuera.

Tras el primer cuarto de hora el Rebaño dominaba, pero no lograba hacer daño. Ya había dado dos avisos claros, pero el empate seguía en el marcador.

La primera de la visita fue un tiro de Penilla que fue directo a las manos del Guacho Jiménez.

El partido estaba más rápido e intenso de lo que se pudiera pensar. Los morelianos estaban bien parados y peleaban todas las pelotas como si fuera la última. En una barrida extrema lesionaron al Chelo Zaldívar y el silbante ni falta marcó. Barrida innecesaria por detrás y el Chelo salió de cambio para que entre al campo Rodolfo Pizarro, quien se lesionó precisamente en el juego de Liga ante los Monarcas que terminó empatado sin goles en Morelia.

El primer tiempo acabó sin goles y con una lesión seria de parte del Chelo, quien ni caminar podía por sí solo y lo tuvieron que ayudar Cota y Basulto. Cero por cero y la sensación de que el segundo tiempo no sería un día de campo, se sentía en las tribunas del estadio.

El segundo tiempo comenzó con el Rebaño tocando la cabaña de Sebastián Sosa. Al minuto 48 centro medido para Pulido y el tamaulipeco remató seco a primer poste, era el primer gol de Chivas y en un lance heroico Sosa le arrebató el gol. La mejor jugada del partido y el uruguayo salvando la meta purépecha. Los locales eran mejor en la cancha, pero no lo reflejaban. Llegó el minuto 60 y Sebastián Sosa mantenía en la pelea a los rojiblancos.

Tras el atajadón del uruguayo, el Rebaño llegaba con suma facilidad por la derecha, Fierro traía de encargo a Ignacio González quien no lo podía contener, pero no llegaba la jugada grande y los desbordes de Fierro morían con despejes en el corazón del área.

El Pelado Almeyda también mandó a la cancha a la Chofis López, buscando que Lalo con su zurda pudiera abrir este partido que se le estaba complicando de más. Llegó el minuto 70 y el drama comenzaba a apoderarse del estadio rojiblanco.

La Chofis López tomó el balón en la esquina del área, se sacudió a los elementos michoacanos con un par de fintas y jaló del gatillo y de nueva cuenta Sosa voló para evitar el gol rojiblanco.

Al 86’ la Monarquía tuvo una a balón parado y el centro del Pípila Vichis se fue muy lejos del arco de Miguel Jiménez, pocas jugadas tan claras y el Morelia no pudo ni ponerla al corazón del área. Al final, se agregaron cuatro minutos más de los 90 de juego y ninguno podía sacarse ventaja. Alaridos en las áreas, pero más emociones que buen futbol.

El partido llegó a la instancia final, a donde no quería llegar nadie. Los penaltis.

Al finalizar, todo fue alegría y fiesta. Temple de sobra y nervios de acero provocaron que Miguel Jiménez se agigantara y le diera el trofeo al Rebaño. Chivas es campeón de Copa y sueña con el doblete en la Liga.