Jesús Hernández
27 de agosto de 2015 / 01:21 a.m.

Igualada que sabe a poco, un triunfo que se le escapó a Chivas y que al final sufrió para mantener la igualdad. El primer tiempo bueno y el segundo fue de sufrimiento para los locales.

Chivas en la Copa MX se ve fuerte, sólido y, de sumar otro triunfo, estará en la siguiente ronda.

El cuadro de José Manuel de la Torre luce su mejor versión, comparado con lo que muestra en el torneo liguero. El estratega puso a varios elementos que venían siendo habituales en La Liga. Chivas 1, Coras 1.

El primer tiempo fue dominado por los locales con llegadas constantes sobre la cabaña del Guacho Jiménez, pero no lograban hacer daño.
La dupla Isaac Brizuela y Marco Fabián fue la llave para abrir el cerrojo nayarita. El Conejo habilitó a Fabián, quien se sacó de encima a su marcador y definió a primer poste para el gol rojiblanco al minuto 24. En el transcurso del primer tiempo, Chivas no soltó la ventaja y aprovechó los espacios que dejó el equipo visitante.

El segundo gol estuvo a nada de llegar, pero Ángel Zaldívar se perdió el tanto luego de que el canterano se quitó a un marcador, pudo tirar pero volvió a encarar y perdió un tiempo y el tiro dio en el cuerpo de Jiménez.

Antes de culminar la primera parte, al 43’, Michel Vázquez se ganó la tarjeta roja por una barrida criminal sobre Gastélum.

Para el segundo tiempo el Rebaño parecía que le gustaba el marcador, perdieron profundidad y el técnico sacó a Fabián y Brizuela; ya no le llegaban a los Coras.

Sólo mediante jugadas de táctica fija generaban peligro a los visitantes, pero los remates se iban por un costado.

Los de Tepic no llegaban al arco de Rodolfo Cota, pero el partido no estaba liquidado y el Chepo buscó cerrar el duelo metiendo a Hedgardo Marín, pero al minuto le empataron el juego. Al 85’ tras un tiro de esquina llegó el empate. Remate de Fernando Fonseca sobre una tibia marca de Jair Pereira, falló el líder de la defensa y gol visitante.

Todavía al 90’, tras el empate, los visitantes reclamaban un penalti, pero el silbante no marcó nada.

Así se decretó el empate para los rojiblancos en un duelo que dominaban y donde al final terminaron pidiendo la hora.