jesús hernández téllez
14 de mayo de 2015 / 11:15 p.m.

Pudo más el miedo a no perder que la ambición por ganar.

Atlas le jugó con mucho respeto al Guadalajara y las Chivas no supieron cómo abrir al cuadro de Tomás Boy.

Saber defenderse bien es un arte, pero aburre a 40 mil personas que pagaron mucho dinero por un boleto. Al final la unánime voz de la patria despidió a los 22 gladiadores con un sonoro abucheo.

Los Zorros y las Chivas se respetaron más de la cuenta. La prevención y una buena defensa pudieron más que el salir con ventaja del Omnilife.

El cero por cero no le sirve a nadie y todo se arreglará el domingo por la tarde en el Jalisco. El miedo y el resquemor pudo más que el futbol. Los Amigos del Balón y el Campeonísimo no fueron bien representados.

Chivas 0, Atlas 0.

El primer tiempo no arrancó nunca en el Omnilife. Parecía jornada uno, poca llegada, sin emociones y con el equipo visitante echado atrás y con poca proyección.

Chivas tuvo dos, una muy clara y los Zorros ninguna en en el primer lapso.

La potencia y virilidad de ambos equipos se notaba en cada balón dividido, y por ahí el árbitro no le arruinó la estrategia al Chepo de la Torre, pues en una jugada en el medio campo le perdonó la vida a Jair Pereira, ya que el silbante sólo lo amonestó en una jugada donde se barre con la plancha por delante.

El chiverío tuvo dos, un disparo de Fabián que le quedó a Vilar sin problemas y un tiro libre de Raúl López que exigió al arquero atlista a mandar a tiro de esquina.

Sin goles en el partido se fue la primera mitad.

El complemento fue una mala copia del primer lapso.

Futbol de músculo y sudor y poca imaginación. El Atlas buscó un salto de calidad metiendo al colombiano Aldo Leao Ramírez para ver si con su toque le podía hacer daño al Rebaño.

La jugada más futbolera del segundo tiempo fue un autopase de Marco Fabián que se quitó a su marcador y centró para Bravo, pero el tiro se fue por un costado.

Chivas mandó a la cancha a Ángel Reyna para ver si con su talento podría abrir el cerrojo de los Zorros, que seguían defendiendo con todo su arco. El partido cayó en un bache sin fondo, sólo se olía el peligro mediante una pelota detenida y al 79 Marco Fabián lo intentó de larga distancia, pero su tiro se fue por un costado, sin dirección de gol. La única del Atlas llegó tras una mala decisión de Omar Bravo quien habilitó al Gringo Castillo y cuando Carlos Ochoa estaba por fusilar a Michel llegó Néstor Vidrio para evitar la caída de su arco. Al 89 los Zorros tuvieron la del gane.

Pero el Rebaño respondió y en el añadido el Chatón Enríquez puso a prueba a Federico Vilar quien a dos manos mandó a tiro de esquina.

Mención especial a Aldo de Nigris quien entró al minuto 85, cinco minutos, como a un novato, como si fuera empezando. Una falta de respeto a su trayectoria.

Mucha tensión al final y pocas emociones. La serie está abierta y el empate sin goles no deja a nadie contentos.