JESÚS HERNÁNDEZ
16 de marzo de 2015 / 01:03 a.m.

La felicidad de la nación chiva es cortesía de Érick Torres quien tras la euforia del sábado reconoce que en las horas bajas cuando no lo concentraban con el equipo encontró un respaldo enorme en su familia, la gente cercana siempre estuvo ahí para confortarlo pese al mal momento anímico que pasaba.

"Se la dedico a mi familia, que no me deja de apoyar, a nuestra afición y agradecerle a Dios por esta oportunidad que me da para apoyar al equipo y seguir sacando puntos. Ellos siempre están ahí, apoyándonos, dejando que no te distraigas, que no te caigas, que no dejes de luchar cuando no llegan las concentraciones, que desde tu casa ves los partidos, ellos son los que te apoyan y te hacen sentir esa alegría, esa sonrisa en tu rostro para al día siguiente ir a trabajar con mucha ilusión para de menos salir a la banca".

¿Es el mejor partido de tu carrera?
"No, hay muchos, este partido lo disfruté mucho, pero hay otros partidos que son más importantes en lo personal, hoy es importante por lo que nos jugamos, porque reaparezco, y me siento bien, pero hay juegos más emocionantes para mí, como los de la selección que han sido muy buenos".

Antes de abandonar Puebla, el Cubo recordó el momento en que el Chepo de la Torre le indicó que entraría a la cancha, que sabía del gran compromiso que tenía en sus espaldas pues perdían el partido y quedaba poco tiempo para reaccionar.

"Era una ansiedad muy grande de querer entrar a la cancha, saber que el equipo iba perdiendo y que era un partido muy importante, lo único que pensaba era que si entraba ir a correr todas las pelotas y marcar un gol para tratar de igualar el marcador y por qué no hacer otro para sacar el resultado".

El atacante del Chiverío agregó que la tranquilidad de ganarle al Puebla no los debe relajar y pensar que ya están salvados, pues aún quedan muchos puntos por jugarse y no quieren llevarse alguna sorpresa.

"Vamos bien, nos da tranquilidad el resultado, pero no nos podemos confiar, nosotros no somos conformistas, hay que ir para adelante, seguir sumando puntos para alejarnos del descenso".

El Cubo ha entendido a la perfección que sus intereses no están por encima de los de Chivas y que si lo han relegado a la banca es porque sus compañeros han hecho bien las cosas y que si ante Toluca debe esperar lo hará pensando en el bien grupal.

"Claro que llegan las ganas, no hay desesperación, ni frustración, pues sabes que puede salir en contra esos sentimientos, son ansias de querer aparecer y esa motivación de querer jugar en la Liga y hay que ser muy pacientes, sé lo que nos jugamos y que mis compañeros están haciendo las cosas bien y hay que esperar las oportunidades porque sé que van a seguir llegando".