CORTESÍA DE Alberto Ávalos | @LAAFICION
28 de mayo de 2017 / 01:02 p.m.

Como pocas veces Chivas conjuntó un equipo plagado de jóvenes y con gente que sabe lo que es trascender. Algunos tienen la espina clavada y Matías Almeyda las ganas de mostrar al futbol mexicano que no fue un error que se le haya confiado a él y su grupo de trabajo un proyecto tan importante.

Pareciera que el Rebaño encontró la fórmula del éxito con inversión y proyecto, no todo se trata de abrir la cartera y traer a lo que más llama la atención. El Rebaño lo hizo con inteligencia y se hizo de un hombre con Rodolfo Pizarro del que se esperan muchas cosas a futuro, pero que ya está empezando a dar resultados.

Orbelin Pineda, Carlos Fierro, Ángel Zaldívar. Joyas que ya tienen tiempo formando parte de la plantilla, pero que han explotado al grado de que al primero de éstos ya lo relacionan con algunos equipos europeos; la otra cara de la moneda y por desgracia, las lesiones han privado al *Chelo de terminar de dar su mejor futbol.

La experiencia y sobriedad la aporta Carlos Salcido, que se menciona, podría ser su último torneo como profesional. Salcido como pocos anhela ganar un título de liga con Chivas después de haber triunfado en Europa. Cuando el Rebaño fue campeón en 2006 él ya no estaba en México, además de que perdió en 2004 la final contra Pumas.

Oswaldo Alanís, Edwin Hernández, Néstor Calderón y Alan Pulido ya saben lo que es alcanzar la gloria. Que ellos puedan transmitir esa sanción es vital. La Copa MX fue un golpe anímico importante para soñar con el doblete, algo que nadie ha logrado bajo el nuevo concepto de la Copa.

Jesús Sánchez y Rodolfo Cota viven sus revanchas personales. El lateral está consagrado hoy como uno de los mejores en su posición en México; el guardameta, consolidado bajo los tres postes y con calidad de selección nacional luego de esperar por tanto tiempo una espera en Pachuca que nunca llegó.

Nada de esto sería posible sin la mano del *Pelado, señalado y criticado por las formas en que tomó el equipo, que además, estaba hundido en problemas porcentual.

Callado, sin aspavientos, demostró que el trabajo es la cura a todos los males y la muestra son los dos títulos ya conseguidos y las cinco finales a las que ha llevado al equipo con una sexta en puerta, la de la Supercopa MX que se disputará en el mes de julio.