EDUARDO ESPINOSA | CORTESÍA: LA AFICIÓN
29 de septiembre de 2016 / 10:38 a.m.

Tomás Boy salió a dar su versión de los hechos. Primero, el Jefe negó que el baile que hizo en el tercer gol de Cruz Azul contra Mineros haya sido una burla dirigida a la afición cruzazulina; es más, argumentó que en ese momento estaba pensando en los medios de comunicación que lo han criticado. Después aclaró qué sucedió al término del partido, cuando se encaró con algunos seguidores antes de abordar el autobús del equipo.

Es más, Tomás reiteró que le guarda cariño al aficionado cruzazulino y que nunca se metería con él, pese a los abucheos y gritos que ha recibido en los últimos juegos.

"El tipo de baile no tiene absolutamente nada que ver, no me dirigí a nadie en especial es solo una forma de expresarme. A la afición de Cruz Azul yo la respeto muchísimo porque es muy aguantadora y muy exigente, y yo la quiero por eso; si ellos no me quieren es normal porque los resultados no han sido tan agradables para disfrutar de su apoyo, pero en general no tengo ninguna conexión equivocada".

Incluso, Boy reveló que si en alguien pensó al momento de festejar el tanto de Guerrón fue en algunos medios que manejan que su vestidor está roto.

"Está la celebración, parece que molestó a mucha gente, pero es una forma de expresarme y me reía porque algunos medios de comunicación se la han pasado diciendo que mis jugadores tienen problemas entre ellos y no se pasan la pelota, y esa jugada fue muy buena donde Benítez le pasa el balón a Guerrón y hace gol, entonces dije 'y no se pasan el balón' y me puse a hacerle así (hace el ademán de su festejo), pero no tiene ninguna connotación con nadie, además el público de Cruz Azul, la afición es muy exigente, muy padre que quiere lo mejor para su equipo, pero yo no tengo absolutamente ninguna acción que pueda...ni me meto con ellos, al contrario, a pesar de que me gritan bastante".

Sobre los incidentes que pasaron después del partido, donde se encaró con un par de aficionados, el Jefe sentenció que no iba a pasar a mayores y solo quería saber por qué lo estaban insultando.

"Quise jugar un poco con el público al final, pero siempre hay dos o tres personas que me empezaron a insultar a mí y a mis hijos, entonces lo que le dije fue 'por qué me insultas' y me fui a caminar para ese lado, pero no me dejaron pasar los policías. A la afición de Cruz Azul yo la quiero, aunque ellos no me quieran a mí, entonces fue una mala interpretación". Eso sí, Tomás dejó en claro que difícilmente dejará de celebrar como ya es una costumbre.