29 de enero de 2015 / 03:35 p.m.

Monterrey.- Contrariados, sorprendidos y la vez desconcertados se encuentran los familiares del joven Misael Rendón, asesinado a tiros cuando llegaba a su casa de la colonia Pueblo Nuevo, en Apodaca luego de haber estado en la iglesia.

Diversos sentimientos son los que se agolpan en el corazón de los deudos pues, por un lado, tienen el dolor de haber perdido a un ser querido, y por el otro, mantienen muchas interrogantes en torno al motivo y causas del asesinato.

Rendón Aguirre, de 23 años, era obrero en una compañía de productos cerámicos, e integraba el coro de una iglesia cristiana cerca de su casa.

"Muy buen muchacho. No tenía problemas con nadie. De hecho él era cristiano. Asistía a la iglesia cristiana y se la pasaba con su guitarra, tocando música de la iglesia", señaló su tía, Norma Leticia Aguirre.

Quienes conocieron a este joven consideran que él fue víctima de una confusión; que sus asesinos simplemente se equivocaron.

"Porque no tenía problemas con nadie. Era muy buen muchacho. Asistía a la iglesia. Cantaba y tocaba con su guitarra música de la iglesia", recalcó la señora.

En estos momentos de duelo, los familiares de Misael Antonio piden a las autoridades que identifiquen y capturen al o los responsables del homicidio.

"Pues sí, verdad, que hagan una buena investigación, porque nosotros estamos incrédulos. No sabemos nada. Nos preguntamos el por qué, qué pasó… qué fue lo que en verdad pasó", dijo Aguirre Salas.

Nadie hasta el momento da crédito a la tragedia, que se registró durante los primeros minutos del miércoles en las puertas del domicilio de la víctima, en la calle Río Manzanares de la colonia Pueblo Nuevo.

"Pues (estamos) muy tristes… muy tristes. Su mamá y sus hermanos están destrozados. Todavía no lo podemos creer. De hecho él es… el de esta foto: él", indicó mientras mostraba la imagen en vida de Misael.

El obrero dejó a una niña de cinco años, pero estaba separado de la madre de la menor desde hacía tiempo.

Desde hace dos semanas, según sus familiares, sostenía un noviazgo con una joven que habita en el primer sector de Pueblo Nuevo.

Las autoridades no descartan que el crimen tenga tintes pasionales, motivo por el cual el Ministerio Público solicitó las declaraciones de ambas mujeres.

Rendón Aguirre regresaba a su vivienda después de haber ido a la iglesia, y también visitado a su novia.

Su cuerpo será velado en una funeraria ubicada en la zona centro de Apodaca, Nuevo León.

FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ