FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ
24 de enero de 2015 / 02:31 a.m.

Monterrey.- Han pasado ya dos años desde aquella madrugada de enero de 2013, cuando 17 personas que formaban parte del grupo musical Kombo Kolombia fueron asesinadas en el municipio de Mina.

Hasta el momento las autoridades continúan con la investigación, y sólo han logrado capturar a tres supuestos delincuentes que habrían participado en esos hechos.

Por el momento las familias de los 14 músicos y los tres técnicos que perdieron la vida siguen padeciendo las consecuencias del multihomicidio.

El Kombo Kolombia había sido contratado por los cabecillas de un grupo criminal que operaba en los municipios de Mina, Hidalgo, Abasolo, El Carmen y Salinas Victoria.

El evento se llevó a cabo la noche del 24 de enero de 2013. Sería la última tocada del grupo de música vallenata.

Durante aproximadamente dos horas, esta agrupación musical amenizó una fiesta que organizaron quienes serían sus presuntos asesinos, en el bar la carreta del municipio de Hidalgo, muy cerca del acceso a Potrero Chico.

La Policía no ha aclarado cómo, al terminar la presentación, los músicos y sus asistentes, en total 18 personas, fueron conducidos hasta un apartado sitio, a casi 70 kilómetros de "La Carreta".

Aquella madrugada de enero de 2013, los integrantes y asistentes del grupo musical Kombo Kolombia fueron trasladados en al menos cuatro o cinco camionetas.

LES DIERON MUERTE EN DESPOBLADO

A aproximadamente 100 kilómetros de la zona metropolitana de Monterrey por la carretera a Monclova, en el municipio de Mina, los cuerpos fueron arrojados a una noria, luego de que las víctimas fueran asesinadas a tiros.

Uno de los integrantes del staff logró ponerse a salvo al escapar de sus verdugos cuando lo bajaban de uno de los vehículos.

Durante horas caminó varios kilómetros en medio de la oscuridad, descalzo y soportando lo escabroso del terreno, lleno de arbustos y espinas.

Finalmente llegó hasta un rancho, donde pidió ayuda y de allí reportaron el hecho al Ejército y a la Policía.

El sobreviviente sólo dio como seña que, en el lugar del asesinato múltiple, había un papalote, una noria y una pileta.

El día 26 las autoridades ubicaron el sitio y localizaron los restos de las 17 personas.

De las primeras indagatorias se desprendió que El Kombo Kolombia solía actuar para grupos de la delincuencia organizada, uno de los cuales supuestamente fungía como patrocinador.

Ocho meses después del incidente las autoridades capturaron a un supuesto "halcón" y reclutador del cartel de Los Zetas: Edgar Alberto de la Garza Treviño, de 22 años.

Este sujeto al parecer estuvo vigilando el área de la carretera a Monclova durante la operación para eliminar a los músicos.

LA CAPTURA DE OTRO DE LOS RESPONSABLES

El 1 de enero de 2014 fue detenido en Matamoros, Tamaulipas, otro presunto participante: Francisco Javier Puente Macías, alias "El Javi" o "El Chocorrol".

Posteriormente, el 17 de marzo del mismo año, las autoridades de Nuevo León anunciaron la captura, en Escobedo, de uno de los principales orquestadores de los crímenes: José Isidro Cruz Villarreal, "El Pichilo".

De 22 años, este delincuente encabezaba el grupo criminal en los municipios ya mencionados, y habría decidido asesinar al grupo musical, porque supuestamente estaba operando para un cártel rival.

Se dio a conocer que, anteriormente, "El Pichilo" y "El Chocorrol" estuvieron presos en el penal de Apodaca, de donde se fugaron el 19 de febrero de 2012 junto con otros 35 reos, durante la masacre de 44 internos de un grupo oponente.

Hasta ahora no se ha informado sobre más detenciones, ni tampoco la identidad de otros participantes en los asesinatos.

Los familiares de las víctimas prefieren mantenerse al margen y no hacer declaraciones públicas, en espera de que las autoridades hagan su labor y apliquen la justicia.

Este domingo 25 de enero a las 18:00 horas se oficiará una misa en la Catedral de Monterrey, en memoria de los miembros del grupo musical El Kombo Kolombia.