25 de enero de 2015 / 09:05 p.m.

Monterrey.- La carretera Apodaca-Juárez se convirtió en escenario de una tragedia, luego de que un matrimonio falleciera tras chocar su camioneta contra un camión de pasajeros, en Huinalá.

Una persona allegada a las víctimas afirmó que la pareja iba discutiendo, al parecer por cuestiones de celos, después de que salieran de trabajar de un bar.

Tras el fuerte encontronazo la unidad en que la que viajaba el matrimonio se incendió por completo, pero un testigo logró sacarlos a tiempo antes de que el fuego consumiera la unidad.

Los hechos se registraron momentos antes de las 8:00 horas del domingo en la mencionada arteria a la altura de la calle Constitución.

En ese lugar murieron los esposos Jaime Hernández Castro y Jésica Martínez, ambos de aproximadamente 35 años de edad y quienes habitaban en la colonia Rincón de San Miguel, cerca de los límites con Guadalupe.

Ellos viajaban en una camioneta compacta tipo pick up, marca Volkswagen Pointer, en la que circulaban de norte a sur por la citada carretera.

Al llegar al cruce con Constitución colisionaron de brutal manera contra un camión de personal de la empresa Tramosa, conducido por Manuel Ávalos Palomino, de 56 años.

El operador avanzaba inicialmente hacia el norte, e intentó incorporarse a su izquierda por Constitución hacia el poniente.

Cuando estaba a punto de conseguirlo, y sin que se especifique aún cuál de los dos conductores se pasó la luz roja, la pick up se impactó en la parte posterior del lado derecho.

El testigo Marcelino González Castillo se acercó de inmediato y observó que el fuego comenzaba a salir de la parte del motor de la unidad, mientras los afectados aún respiraban.

Por tal motivo y tras pedir ayuda inútilmente a otros automovilistas, el hombre se apresuró a sacar a los ocupantes de la camioneta, la cual quedó envuelta por las llamas en cuestión de unos instantes.

Momentos después arribaron al sitio elementos de Bomberos, quienes sofocaron el siniestro y evitaron que el camión también fuera consumido.

Para entonces Jaime y Jésica ya habían expirado y sus cuerpos quedaron sobre la carpeta asfáltica.

Al lugar llegaron familiares y conocidos de los esposos, quienes cayeron en crisis de histeria al enterarse del fatal desenlace.

Algunos de ellos expresaron que ambos jóvenes trabajaban en un bar y depósito, propiedad de un primo de Hernández Castro, del cual el varón era el encargado.

Dicho negocio se ubica cerca de la calle Río Pilón, en la colonia Pueblo Nuevo, y de allí procedían al momento del trágico accidente.

Un ayudante del fallecido expresó que, durante la madrugada, la pareja estuvo discutiendo durante varios minutos, aparentemente por celos que sentía Jaime.

Al salir de su centro de labores y todavía molestos, ambos siguieron intercambiando insultos y abordaron la camioneta, la cual avanzó a gran velocidad rumbo a Huinalá.

Las autoridades estatales dieron fe de este incidente e iniciaron las investigaciones, con el fin de determinar la responsabilidad y la forma en que se dieron los hechos.

FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ