5 de marzo de 2015 / 03:44 a.m.

MONTERREY.- Con su partida, Mely dejó un enorme vacío que nunca sus seres queridos podrán llenar.

Su mamá, su pareja y sus dos hijos, entre ellos un bebé de apenas cinco meses, la tendrán por siempre en su memoria.

Melissa Ileana Dávila Castillo, de 21 años de edad, perdió la vida la madrugada del lunes al ser atropellada por varios vehículos en la carretera a Laredo, a la altura del Libramiento Noroeste, en Apodaca.

El domingo por la tarde, después de terminar de trabajar en un mercado rodante, ella y su marido Norberto se fueron a pasear al municipio de El Carmen.

"Me dejaron a su hijo y ella se veía contenta. Se veía feliz con su esposo, porque lo ama… lo amaba mucho", indicó la madre de ella.

La señora, quien prefirió omitir sus datos, comentó que al regresar en la camioneta, la pareja comenzó a discutir.

No se sabe si el conflicto verbal fue por celos o por algo relacionado con los hijos del primer matrimonio de Beto, pero la joven decidió bajar en una zona despoblada.

"Y yo me imagino… quiero pensar que, al cruzar el Libramiento, fue cuando ese carro la arrolló, pero como a la 1 y media de la mañana", expresó el ama de casa.

Mely dejó un niño de cinco años, producto de una relación anterior, y un bebé de tan sólo cinco meses. Tenía un año y medio viviendo en unión libre con Norberto.

Ambos se veían entusiastas y estaban saliendo adelante por medio de su actividad como comerciantes en mercados sobre ruedas. 

"Ella estaba en la flor de la edad. Ella estaba feliz, haciendo un hogar con su esposo y con sus hijos. Estaba feliz de apoyarlo a él e irse a trabajar con él", reiteró la madre de Mely.

Durante la entrevista afirmó que el único motivo por el que su hija estuvo en aquel apartado sitio, fue porque sostuvo una discusión con "Beto", y decidió bajar de la camioneta.

La joven es recordada como una persona muy dedicada a su familia. Alguien que siempre estaba sonriente y dispuesta a darle la mano a quien lo necesitara.

"Mi hija era mi reina. Ella era hermosa. Una muy buena hija, cariñosa y amorosa con todo mundo con quien ella compartía", aseveró.

Dávila Castillo habitaba en la colonia Periodistas de México, en la zona norponiente de Monterrey.

Sus restos fueron sepultados la tarde del martes en un panteón del municipio de Allende.

Trascendió que Norberto, su pareja, se encuentra sumamente dolido y afectado por haberla dejado en aquella zona de la carretera a Laredo, donde la joven sufrió el percance que acabó con su existencia.

FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ