cortesía: la afición
23 de junio de 2015 / 04:35 p.m.

El sueño de todo jugador en México, sea cual sea la categoría que representen, es emigrar a Europa. Y si bien no siempre buscan hacerlo a un grande de dicho continente, la oportunidad de competir en las mejores ligas del mundo, a lado de clubes y jugadores históricamente consagrados, es un imán difícil de rechazar.

Con Hugo Sánchez Márquez y Rafael Márquez como bandera, los futbolistas nacionales emigran con la ilusión de no volver a suelo mexicano hasta haber conquistado cualquier cantidad de títulos, una proeza difícil de realizar, pues no siempre se cuenta con la confianza ni las oportunidades deseadas.

Así pues, en México hay tres casos recientes de jugadores que fracasaron en el ensayo europeo, pues a pesar de haber conseguido alegrías a nivel colectivo, el plano individual les resultó difícil de aprobar.

Su regreso a México fue provechoso, debido a que grandes equipos los pelearon, y, al final, terminaron recalando en poderosas instituciones que, lejos de inmutarse ante la baja de juego mostrada en Europa, los adquirieron como sus 'nuevas perlas'.

PABLO BARRERA

Surgido en la cantera de Pumas, Pablo Barrera emigró a Inglaterra tras haber mostrado un buen nivel en el Mundial de 2010, aunado al potencial exhibido con la casaca universitaria, el entonces jugador de 22 años sería fichado con el West Ham United.

A pesar de haber salido como un prodigio del conjunto del Pedregal, Barrera Acosta nunca pudo mostrar tal calidad en Europa, donde además de haber descendido con los 'Hammers', fue prácticamente borrado por Manolo Jiménez, su último entrenador en el Zaragoza de España.

Tales sinsabores fueron borrados de tajo por el Cruz Azul, quien se fijó en el oriundo de la Ciudad de México para reforzar su plantilla de cara al Apertura 2012. Tan grande es la historia de la 'Máquina' como la expectativa que se creó en torno al hoy jugador de Rayados, a quien las lesiones nunca le permitieron desenvolverse en el conjunto de La Noria.

EFRAÍN JUÁREZ

Otro elemento que mostro grandes destellos en Pumas, equipo del cual surgió y cuyas actuaciones le llevaron a ser campeón de liga y disputar el Mundial de Sudáfrica 2010, fue Efraín Juárez, quien captó la atención del Celtic de Escocia.

Como todos, la oportunidad de mostrarse en un club europeo, con el sueño de destacar y posteriormente ser fichado por algún grande de aquella región, no fue desaprovechada por el campeón del mundo Sub-17.

La historia, la misma que la de Pablo Barrera. Juárez apenas sumó 533 minutos en su primera liga con el cuadro escocés, posteriormente emigró a España, donde, a pesar de encontrar mayor regularidad con el Zaragoza, fue dado de baja a la siguiente temporada.

Para volver a México, Efraín lo tenía claro; solamente sería a un equipo grande, y así fue. Previo al torneo Apertura 2012, el entonces jugador de 24 años fue presentado por el América como refuerzo de lujo para dicho certamen.

JAVIER AQUINO

Surgido de las entrañas del Cruz Azul, el volante por derecha Javier Aquino, se hizo de un puesto y un nombre rápidamente en el conjunto cementero, con quien disputó 93 encuentros dejando la nada despreciable cifra de 8 goles y 18 asistencias.

Rápidamente, las cualidades del oaxaqueño llegaron a oídos del Villarreal de la liga de España, que entonces competía en la segunda división y que buscaba apuntalar su plantilla de cara a un posible ascenso, fue así como en 2013 se hicieron con los servicios del también seleccionado nacional.

En primera instancia, el futuro en Europa era prometedor para Aquino, quien se convirtió en pieza clave en el citado ascenso del 'Submarino Amarillo' a la primera división, no obstante, una vez instalados en dicha categoría, el jugador fue perdiendo peso y protagonismo, tanto así que fue prestado al Rayo Vallecano, donde la situación no cambió del todo.

A diferencia de Juárez y Barrera, Aquino sí sumó una buena cantidad de minutos en estas escuadras; tan solo en el Rayo Vallecano, su último club en Europa, cosechó mil 271 minutos en 24 juegos disputados. Sin embargo, nunca fue del completo agrado del técnico Paco Jémez.

Seducido por el exquisito calendario de Tigres para la siguiente temporada, Javier Aquino, tal y como en su momento lo hicieron Francisco Fonseca y Omar Bravo, decidió regresar a México para unirse a las filas de un equipo que, además, posee el potencial para satisfacer sus necesidades económicas.