CORTESÍA DE MINELLI ATAYDE | @LAAFICION
12 de agosto de 2016 / 09:53 a.m.

No es un secreto que a esta selección Sub 23 le pudieron obstáculos, y no se trata solo de que no le hayan prestado a los jugadores que militan en Europa, porque al final, conforme a reglamento los clubes están en su derecho. Simplemente, en México el entrenador Raúl Gutiérrez se encontró con que algunos clubes no dieron las facilidades que esperaba.

Ante este panorama tuvo que cambiar su calendario para concentrar a sus jugadores de cara a los Juegos Olímpicos. La mejor opción para no afectar tanto a los clubes, según comentó el propio Raúl, fue concentrarlos tres días por semana y liberarlos para que pudieran jugar la primera y la segunda jornada con sus clubes.

Antes de dejar tierras brasileñas, Erick Torres comentó a La Afición que aunque los futbolistas asumen su culpa por la caída en el certamen ya citado, se debe hacer un análisis de otros factores, incluida el área directiva.

"Será importante un análisis muy a fondo en todos los sectores, de todo lo que conlleva esta derrota, desde los directivos, los clubes, la preparación, cómo se llevó a cabo el torneo, al final los principales responsables somos los que estamos dentro de la cancha, somos conscientes de eso, pero detrás de esto hay muchas cosas que se tienen que mejorar".

Apenas tomó un breve respiro, y prosiguió: "Hay muchas cosas que se tienen que trabajar para conseguir cosas grandes. En dos años viene un Mundial, en el que la selección mexicana tiene que hacer un buen papel con ayuda de los clubes, de la Federación podemos hacer grandes cosas".

En cuanto a la eliminación, el atacante confesó que fue una noche difícil la que pasaron tras perder 1-0 frente a República de Corea, que hubo pocas palabras después de eso, pues no había mucho ánimo para analizar lo que hicieron y lo que no.

"Nos vamos muy tristes, no pudimos conseguir el objetivo, la meta que teníamos desde hace mucho tiempo, pero hay que tratar de sacar lo rescatable de esto, levantar la cabeza que esto sigue. No pudimos platicar mucho, no teníamos muchas ganas, estábamos muy golpeados y dolidos, pero hay que tratar de dejarlo atrás".

Lo que sí tiene claro es que el grupo dejó todo sobre el terreno de juego, que sabe que les faltó definir, y también tuvieron distracciones a la defensiva. Hay que recordar que en el primer duelo contra Alemania, se fueron al frente en dos ocasione y luego se dejaron empatar, en ese mismo encuentro tuvieron oportunidades que fallaron. Frente a Fiji sufrieron, y al final se fueron con una goleada de 5-1 que no sabía a mucho si se toma en cuenta la jerarquía del rival. Y frente a Corea dominaron, pero no la metieron.

"Si hay algo que nos hace sentir tranquilos es saber que nos preparamos a consciencia, a tope en estos meses anteriores, en estos años de procesos, fuimos muy sinceros, muy conscientes que debíamos dejar todo en los entrenamientos, en los partidos. Si ven los encuentros, el equipo dio todo, nunca dejó de corre, hay que agradecerle a la gente que deja sus buenas vibras, que está apoyando".

Aún así, el Cubo tiene claro que los futbolistas de esta generación deben mirar hacia delante, pues aún tienen metas qué cumplir en su trayectoria.

"Somos muy jóvenes, nos queda mucho camino, tenemos que levantar la cabeza y debemos seguir trabajando, no podemos quedarnos en esto. Si hubiéramos conseguido una medalla de oro, también tendríamos que haber seguido, tendríamos que trabajar para seguir con nuestra carrera en el futbol, hay que levantar la cara, es un fracaso, un logro no conseguido, pero ahí queda, vienen torneos de la misma importancia y hay que estar preparados".