18 de febrero de 2015 / 01:17 a.m.

MONTERREY.- Damaris murió en 2011 y desde entonces ha sido enterrada dos veces: primero, cuando sus asesinos intentaron ocultar su cuerpo, y después, cuando su familia la sepultó sin tener la certeza de quien se trataba.

El año pasado, los familiares de Brenda Damaris González Solís, exhumaron los restos de la menor de 16 años para que por medio de peritos peruanos realizaran pruebas de ADN. Ayer lunes, tras seis meses de análisis, los especialistas dieron a conocer la coincidencia en la muestra.

Ahora, la familia de González Solís, busca la restitución digna del cuerpo para, por tercera y última vez, enterrar el cuerpo, sin embargo, un error en el acta de defunción les impide el proceso.

"Los datos falsos contenidos en el acta de defunción de Brenda Damaris González Solís, han impedido a la familia la restitución digna del cuerpo para su inhumación", informó la asociación civil Fuerzas Unidas por nuestros Desaparecidos (FundeNL) mediante un comunicado.

En el documento entregado a los medios de comunicación, la asociación revela que los familiares solicitaron la restitución del cuerpo al agente del ministerio público de la agencia de homicidios Rubén Aguilar, y pidieron apoyo a la Comisión Estatal de Atención a Víctimas CEAV NL con atención a su titular Aixa Alvarado.

"Esto no se puede hacer hasta que el acta de defunción sea corregida según respuesta de esta última, a pesar de que el trámite puede tardar hasta tres meses", indica el documento.

Este lunes cuando se dio a conocer la coincidencia en el análisis de los expertos peruanos, había trascendido que el acta de defunción indicaba que Damaris había muerto en su domicilio, a pesar de que su cadáver fue encontrado al año siguiente de su desaparición en un predio de Santa Catarina.

El nueve de septiembre del año pasado, los restos de Damaris fueron exhumados en un panteón de Icamole.

FOTO: ARCHIVO TELEDIARIO DIGITAL