13 de febrero de 2015 / 12:37 a.m.

Monterrey.- Dos operaciones, dos quirófanos diferentes, una paciente muerta y otra infectada con una bacteria provocaron que la Subsecretaria de Regulación y Fomento Sanitario de la Secretaria de Salud interviniera para deslindar responsabilidades en el ámbito médico, aparte del proceso que lleva a cabo la Procuraduría de Justicia.

El primer caso ocurrió este lunes en el Centro de Especialidades Médicas de la colonia Obispado, donde una mujer de 40 años murió cuando se le practicaba una liposucción, implante de senos y glúteos.

De acuerdo con el doctor Sergio Maltos Uro, tanto el equipo médico y el lugar tienen las licencias correspondientes. "Es una paciente sana cabe señalarlo, que entra a una cirugía estética y que tiene un final fatal, en este caso, yo quisiera esperar a que la Procuraduría emita su resolución en base a la autopsia. En esencia lo que creo que es importante, es que la unidad médica en términos generales está bien. El médico es especialista y el equipo también, no encontramos mayores desviaciones desde el tema normativo".

Otro caso es el de Perla Cruz Velázquez que luego de dar a luz en la Clínica Los Ángeles de la colonia Mitras Centro, contrajo una bacteria que le infectó el estómago de donde le extrajeron tres litros de pus.

Debido a esto, se instruyó para que el Comité de Infecciones Nosocomiales revisara los procedimientos de aseo y esterilización, además de un estudio para saber sí existe riesgo que la bacteria esté presente.

"Aquí estamos hablando de una circunstancia en la que se tiene que evaluar la situación en el hospital y se tomarán medidas, posiblemente sanción".

Independientemente de los resultados de ambas investigaciones, el funcionario enfatizó que cualquier procedimiento quirúrgico implica un riesgo.  

 

FOTO: Especial

SANDRA GONZÁLEZ