MINELLI ATAYDE
14 de marzo de 2016 / 05:06 p.m.

Las palabras que intercambiaron Ricardo la Volpe y Miguel Herrera al término del duelo entre Tijuana y Jaguares causaron asombro, pues es muy conocido el lazo afectivo que hay entre ambos.

El entrenador del cuadro chiapaneco se molestó porque el Piojo lo saludó antes del duelo, y él suele estrechar manos al final, por aquello de las malas vibras. Eso se sabe bien, que Ricardo es un hombre de cábalas. Desde utilizar una corbata de dragón, enterrar en un ataúd los miedos que tenían los futbolistas, hasta vestir con los colores del enemigo, como lo hizo en Boca Juniors.

Herrera pasó de largo ese detalle y se acercó a él en el tiempo no permitido. Sin embargo, ya con la cabeza fría, La Volpe aceptó que lo ocurrido no lo alejará del timonel de Xolos.

"Si se equivocó o no él sabrá, ahí queda, la amistad que yo tengo con él no se va a perder por una cuestión de está", dijo.

Enseguida relató que "es amigo mío desde hace años, siempre hemos tenido una gran relación de poder comer, de echarse un café, son de los que considero de las amistades que te deja el futbol. Muchos técnicos salen con una corbata negra, con el mismo saco, la misma vestimenta. Simeone siempre sale de negro, nunca lo veo de rojo, de verde o de marrón".

Luego insistió en que "cada uno tiene sus cábalas. Yo tardé en entrar a la cancha para que el saludo fuera después del partido, no antes, tal es así que si ustedes ven, ya había iniciado el partido, ya habían dos minutos de partido cuando ellos vienen a mi banca a saludar, significa que lo hace adrede y eso no me gusto. Que me diga alguien cuando saluda un técnico a otro cuando ya inició el partido. Cuando iba a cruzar 30 metros a la banca a saludar. Lo hizo con un propósito y eso fue lo que le reclamé, que dentro de la amistad hay que respetar cosas, y consideré que no me respetó".

La Volpe espera que el pasar del tiempo borré el acto que lo ofendió, y que pueda platicar con Miguel como en antaño.