CORTESÍA MEDIOTIEMPO
6 de enero de 2018 / 10:11 a.m.

Una de las referentes para la afición en el conjunto de León Femenil, Marisol Luna, pasó de ser elemento indiscutible en el sistema a cumplir con algunos minutos en las últimas jornadas del Apertura 2017 y a ser dada de baja por el club esmeralda. Esto tras los problemas que tuvo con el entrenador José Mota, a quien acusó de tener favoritismo con ciertas futbolistas.

"Gracias a Dios, la afición de León me quiere bastante. Había gente que no quería verme fuera, pero fue externo al campo. Se rumoró que era indisciplina o mal desempeño, lo que pasó es que el Profe. era de favoritismos, que nunca habló y su mejor opción fue que yo no entraba en planes, después de ser titular pasé a ser de cambio en las últimas fechas cuando yo era de las de mejor rendimiento", dijo en entrevista a Mediotiempo.

Eso así, la jugadora reconoció que ante la falta de una comunicación con el estratega y la diferencia en la relación con algunas de sus compañeras, su estado de ánimo bajó y eso se vio reflejado en el terreno de juego.

"Reconozco también que bajé mi rendimiento porque cuando no se recibe el apoyo de tu profesor o jugadoras te empiezas a sentir ajena y eso me afectó mucho", explicó.

La volante ofensiva jugó siete partidos como titular de los 12 a los que fue convocada; hasta mitad de la campaña todo era color de rosa, pero a partir de la J11 dejó de figurar y su última participación fue en la fecha 13 con apenas 12 minutos en el Querétaro vs León del 20 de octubre.

Si bien, el sueño de Luna es seguir jugando, luego de quedar fuera de la plantilla esmeralda, encontró una nueva oportunidad en Querétaro Femenil, sin embargo, debido a una lesión que sufrió en octubre, tomó la decisión de descansar este Clausura 2018 y prepararse para volver en el verano próximo.

"En un partido entre León y Necaxa, en una jugada de balón dividido, yo punteó el balón y choqué con una jugadora y al caer pegué con un letrero de los patrocinadores la espalda y lo dejé pasar. Fue una molestia porque creí que era normal, hice pretemporada con Gallos y cuando pasaban los 40 minutos de correr sentía un dolor insoportable en la espada baja, me atendieron los doctores de ahí y me dijeron que tenía una lesión".

Aunque en Gallos le dieron todo el apoyo médico y administrativo, el verdadero amor de Marisol es la camiseta felina, por eso tiene claro que regresará a buscar una oportunidad, siempre y cuando Mota no siga en el timón del equipo ante las diferencias vividas.

"Yo era muy feliz en León, yo no quería mi salida, me vi obligada por las decisiones del profe y si él no continúa en el otro torneo yo tocaré de nuevo las puertas de León, me fui por la puerta grande, pero mientras el profe Mota siga, yo no puedo estar ahí".