EDUARDO TORRES | @edutorresr
2 de septiembre de 2017 / 02:46 p.m.

En una noche lluviosa como lo ha sido toda la semana en la Ciudad de México, la selección mexicana venció a Panamá para conseguir su boleto directo al Mundial de Rusia 2018, su décima quinta participación en este torneo.

Las tribunas del Estadio Azteca, con capacidad para 87,000 espectadores, solo logró juntar a 38 mil personas en este partido, por diferentes motivos y sin duda el principal era la lluvia, pero algo importante a destacar es también la poca simpatía que ha generado este proceso con la opinión popular mexicana.

Juan Carlos Osorio y Pompilio Páez optaron por un esquema táctico 3-4-2-1, donde Jesús Gallardo y Jurgen Damm eran los carrileros por izquierda y derecha respectivamente, la defensa tuvo a Diego Reyes, Hugo Ayala como líbero y Néstor Araujo, la medular estuvo compuesta por Andrés Guardado y Héctor Herrera, los atacantes fueron Carlos Vela junto a Jesús Corona y Hernández en punta.

Estaba muy claro que México iba a tratar de ser protagonista con la posesión del balón como ha intentado desde que Osorio llegó a la selección, sin embargo dejaba dudas que tanta circulación de balón habría por el estado tan mojado de la cancha, pero durante el primer tiempo México alcanzó un 59% de posesión.

Panamá formó con un 4-2-3-1 que buscaba hacer una presión media: no tan arriba como para incomodar a los centrales rivales, pero tampoco tan abajo como para estar totalmente encerrados. Esta estrategia provocó que México no tuviera la mejor circulación de balón en el centro, tan fue así que los locales no pudieron tirar una sola vez con comodidad al arco en todo el primer tiempo.

Hernán Darío Gómez a los 28 minutos sacó a Davies para meter a Quintero, quien se había puesto como titular un día anterior al partido, y con esta modificación logró tener más control y apoyos en mediocampo, situación que redujo todavía más la comodidad de México para jugar.

La segunda parte tuvo el ingreso de Hirving Lozano por Damm, un cambio inteligente que en poco tiempo provocaría el 1-0 en un contraataque y a centro de Jesús Corona, y cabe destacar que esto es después de una atajada de Guillermo Ochoa, quien se convertiría en figura durante los segundos 45 minutos.

México comenzó a generar opciones de gol, se paraba cómodo frente al arco y Panamá hizo lo propio, el partido tuvo un dominio alto de México, pero en transiciones rápidas ofensivas los panameños lograron encontrar algunas oportunidades que pudieron darle el empate.

El objetivo de la clasificación se consiguió con 3 juegos de anticipación, México tendrá que visitar a Costa Rica quien también busca ya asegurar su boleto.

SR