José Luis Garza
26 de abril de 2012 / 01:24 a.m.

La importancia del partido levantaba encendía los focos de alerta, la seguridad estaba lista para recibir a los aficionados. 450 elementos de seguridad anunciados por los servicios de seguridad de la ciudad de Torreón estuvierion alerta para cualquier conato de bronca, pero lejos de pensar en violencia, todo se vió en santa paz.

Y es que a pesar de llegar de manera solitaria, los seguidores de Rayados lograron avanzar por entre el mar de color verde y blanco, apenas unas decensas de aficionados lograron instalarse en en la grada para apoyar a la Pandilla.

En contraste y portando con orgullo los colores de su equipo, los seguidores laguneros ponían la esperanza en que su equipo pudierá remontar el marcador de 2-0 en contra y levantar su primer título como local.

Vistiendo camisas del Santos de todas las épocas, Caras pintadas, pelucas de colores, bandera en las mejillas, tambores y hasta luchadores exóticos se hicieron presentes en el inmueble todos pensando principalmente en el ¡sí se puede! Para los Santos pero repsetando al rival en turno.

En el calentamiento del equipo regio la afición local se metió con Jonathan Orozco quien al ingresar al vestidor ya para preparasepara el encuentro le regaló un sonrisa a sus detractores.