9 de diciembre de 2012 / 12:39 a.m.

Monterrey, NL.- La asociación civil No a Conducir Ebrio (NACE) insistirá en que los operativos antialcohol sean permanentes y no sólo por la temporada decembrina, afirmó su presidente Ricardo Cantú Jauckens.

Ante los accidentes automovilísticos que se han registrado el presente año, protagonizados por conductores en estado de ebriedad, el también fundador de NACE consideró que los operativos deben implementarse todo el año.

"Vamos a insistir que continúen, esperamos que al ver estos resultados positivos así lo decidan los municipios", dijo.

La ausencia de operativos de tránsito durante las madrugadas, por decisión de los alcaldes como una medida de seguridad para sus agentes ante los ataques en su contra, trajo como consecuencia un incremento de accidentes, hasta en un 15 por ciento.

"Se incrementaron, vimos como se reflejaba en todos los medios la cantidad de accidentes, muchos de ellos en manos de conductores ebrios y creo que ya es el momento de retomarlas", señaló.

NACE tiene participación en los operativos antialcohol que arrancaron los municipios del área metropolitana, como Monterrey, San Pedro y Santa Catarina, para dar certeza de que la actividad de realiza con el único fin de crear conciencia y prevenir accidentes.

Ellos arrancaron a primera hora del viernes, junto con los municipios los operativos que en su primer día detectaron a 34 personas conduciendo bajo los influjos del alcohol, a quienes se les impuso una multa.

"Es muy positivo, que bueno que se reactivaron las antialcohólicas, vamos ver si podemos bajar el índice de accidentes y de muertes en manos de conductores ebrios, la época de diciembre es cuando se incrementa el consumo de alcohol", indicó.

Cantú Jaukens expresó que este tipo de operativos genera miedo en los conductores por los elevados costos de las multas, por lo que espera que tomen un poco más de conciencia y menos alcohol.

En este sentido, se mostró a favor de que los municipios den la oportunidad de cambiarlo por horas de detención o trabajo comunitario como ocurre en San Pedro, donde ya dos personas aprovecharon el canje.

SANDRA GONZÁLEZ