CARLOS CONTRERAS LEGASPI - CORTESÍA LA AFICIÓN - @MMDEPORTESMX
4 de diciembre de 2017 / 10:07 a.m.

Pude estar en Monterrey este fin de semana donde se concretó la final regia. Tigres y Monterrey cumplieron el pronóstico, como 1 y 2 del torneo se clasificaron hasta la última instancia arrasando con América y Morelia en el marcador global.

Hace falta que mucha gente de todo México vaya a un partido en el Universitario o en el BBVA Bancomer para entender cómo se vive el futbol en la plaza más apasionada del país. El rival y sus seguidores justifican hacer cosas como comprar el abono del club opuesto con tal de poder asistir a los clásicos con la camiseta que amas.

Los que piensen que este clásico no es relevante, solo pecan de ignorantes o se resisten al cambio. Monterrey, junto con las empresas que respaldan estos proyectos se merece esa final y que el título se quede en casa.

Platicando con varios aficionados me sorprendió un comentario que se repetía: “No queremos una final regia”, para muchos sería mejor quedar fuera en la semifinal, enfrentar al América o al Morelia y no tener que pasar por siete días de retos y agresiones en redes. O tener que soportar la abrumadora cantidad de burlas que se van a llevar los que pierdan.

Todavía están frescos los escenarios de violencia de la tribuna del BBVA y sus alrededores, a pesar de que el partido en Liga no sufrió ningún altercado, esta semana puede ser demasiado para los enajenados de siempre, los que no saben irse a divertir, sino que prefieren sufrir en la cancha.

El mensaje, por parte de ambas instituciones es claro, son días para celebrar, para una fiesta en la que rara vez se premia a los dos mejores del torneo, pero esta ocasión sucederá. Ojalá que los casi 90 mil que podrán estar en la tribuna en los dos partidos y los millones que vivan su rivalidad esta semana lo entiendan.