GUILLERMO GONZÁLEZ | @WILLIEMTY
31 de mayo de 2016 / 09:52 a.m.

Willie González afirmó en su columna de hoy que el Pachuca no es un digno campeón:

En sus rostros se les veía el temor, asustados, atemorizados, no podían respirar, estaban ahogándose en sus propias emociones, descontrolados, sin estrategia y siendo vapuleados por Rayados, sí, ese fue el Pachuca que vino a nuestra ciudad a no jugar a nada, a esconderse en un rincón, a meterse en una madriguera, vinieron a nada, a no jugar al futbol, temerosos, con una postura de a ver qué pasa, a ver qué sucede, ese no puede ser el campeón.

Rayados pasó por encima de ellos, tuvieron la pelota, los disparos, la entereza, el desequilibrio y encontraron a un Conejo inspirado, lleno de increíbles atajadas, saltos mortales, metiéndole la mano al balón cuando parecía que ya no llegaba, recordándome al gran Miguel Calero, un fenómeno el Conejo, un arquero que será de época, siempre seguro, siempre trabajador, siempre Conejo, el mejor de los Tuzos por mucho, el único que jugó la Final, el único que supo a qué venía, los demás no, los demás no jugaron a nada, venían asustados, cabizbajos, temerosos.

Perdón por decir la verdad, pero es cierto, Pachuca nunca incomodó a Jonathan Orozco, jamás hubo una acción de peligro, nada, no hubo disparos, no hubo Chucky Lozano, no hubo Jara, no vino Urretaviscaya, no jugó Érick Gutiérrez, no jugó el 'Burrito' y Pizarro se cansó.

Ese equipo NO PUEDE SER CAMPEÓN DEL FUTBOL MEXICANO, así no se puede jugar al futbol, con el camión atrás, con una tremenda irresponsabilidad del técnico Alonso, un uruguayo que juega a eso, a lo mismo que ellos saben jugar, a nada, a tirarse atrás y buscar un error del rival.

Qué va, qué tristeza, se murió el futbol y salió campeón el que no quiso jugar.