Edgar González
16 de octubre de 2016 / 07:59 p.m.

Guadalajara hizo suya la Angelópolis, no sólo con el respaldo casi total de su afición en la tribuna del Cuauhtémoc, sino con la victoria al son de 2 por 0 sobre el Puebla de La Franja, que en esta ocasión, no fue capaz de gestar la reacción que los había caracterizado en sus más recientes compromisos.

Dos topes mortales, cortesía de Ángel Saldívar -por la vía del tiro penal- y de Marco Bueno, dieron forma al triunfo del Rebaño Sagrado, que en todo momento fue superior al planteamiento hecho por Ricardo Valiño, que desde la primera mitad, se vio afectado por la expulsión de su goleador estelar, Matías Alustiza.

Si bien fueron los poblanos los primeros en inquietar el marco rival con el disparo en tiro libre que al 9 surgió de los botines del “Chavo” Alustiza, Chivas tomó el control del juego para irse al frente en el tanteador, ello mediante la pena máxima, misma que derivó de la falta que Robert Herrera cometió en el área sobre Ángel Saldívar al 17 en el reloj.

Ya con la infracción en contra, la noche se le vino encima a La Franja, pues Ángel Saldívar no perdonó desde los once pasos, y al 19, puso el 0-1 a favor de los tapatíos, que así encendieron el coloso mundialista gracias a la gran cantidad de seguidores rojiblancos que ahí se dieron cita.

Lejos de reaccionar, Puebla perdió por completo la brújula del cotejo, pues tras un par de avisos, vino la acción que complicó el panorama, luego de que al 42, Matías Alustiza se fue de largo con sus palabras, lo que redituó en su pronta expulsión, luego de que el árbitro central, Paul Enrique Delgadillo, se percató de la ofensa.

Ya con diez en el campo, el complemento fue de auténtica pesadilla para los Camoteros, que se vieron agobiados por los embates de la escuadra rival, que presionaron hasta lograr su cometido, lo que al 49 habría de llegar por conducto de Marco Bueno, que aprovechó las facilidades en el área para marcar el 0-2 a servicio por la banda izquierda de Edwin Hernández.

Contrario a lo vivido con anterioridad, los ajustes hechos por Valiño surtieron efectos nulos en su estrategia, situación que fue perfectamente bien aprovechada por el Guadalajara, que así, puso a prueba al guardavallas blanquiazul, Cristian Campestrini, que cumplió de nueva cuenta para dejar los números sin movimiento y con el 2 por 0 final.

Con dicho traspié, La Franja se quedó en dieciséis unidades, mientras que Chivas suma ya veintitrés puntos.