Edgar González
5 de junio de 2015 / 08:06 p.m.

Los cambios hechos al momento en el Puebla son al ojo del ex directivo Camotero, Emilio Maurer, el camino para lograr la permanencia que una vez más el equipo peleará, en espera de que la directiva le dé el control total al nuevo técnico, Pablo Marini, para así rendir buenas cuentas sobre el terreno de acción.

"Si va a seguir la misma directiva, los resultados de la misma directiva no han sido buenos, eso se ha visto desde hace tiempo, espero que ahora con el Secretario Técnico (Walter Fleita) que contrataron, que sí sabe de futbol, el entrenador que contrataron (Pablo Marini) que se ha visto bien, no es una gente que no sepa, conoce la División de Ascenso, la Primera División, ha dirigido bastantes equipos, que la directiva no se meta a querer manejar las cosas, que le dé tiempo, que junto con todos, estrenando un estadio nuevo, que se va a estrenar en un año, cuando ya estrenemos el estadio ya estemos fuera del descenso, ojala".

El ex presidente de La Franja fue enfático al decir que no es fácil creer que el cambio se dará de la noche a la mañana, ya que los resultados en poco o nada avalan a los actuales dirigentes, que se vieron ampliamente beneficiados por la falta de triunfos de los Leones Negros, que son, a su parecer, a quienes le deben la permanencia en el máximo circuito.

"Ha habido tantas renovaciones, tantos cambios, tantas cosas que no cree uno en ellas, esperamos que sea la definitiva, tanto va el cántaro al pozo que se quiebra, ahora nos salvamos, no exactamente por méritos del equipo Puebla, sino porque la U de G se propuso irse, se propuso perder partidos que nunca tenía que haber perdido, pero qué bueno, gracias a Dios tenemos todavía equipo de Primera".

Maurer Espinosa sentenció que el cambio de presidencia con la salida de Jesús López Chargoy y el nombramiento de Carlos López Domínguez, no le parece en mucho relevante, ya que al final de cuentas son las mismas personas las que siguen tomando decisiones, que confía sean mucho más acertadas que en el pasado, pues de lo contrario, el descenso luce como el futuro inmediato del club.