Edgar González
27 de septiembre de 2015 / 07:14 p.m.

En tan sólo tres minutos, el Puebla resolvió un partido que le era complicado, pero vital en cuanto a la obtención del resultado, mismo que logró a favor por 2 a 1 sobre una Máquina Celeste del Cruz Azul, que fue un mero espejismo cuando en la fecha anterior venció a los Pumas de la UNAM.

Compromiso que cerró la Jornada 10 en la Liga MX, donde los blanquiazules se vieron agobiados desde los primeros minutos, luego de que Richard Ruiz, Joao Rojas y “El Chaco” Giménez pisaron con cierta autoridad el área enemiga, lo que para fortuna de La Franja no fructificó y dejó intacto el marcador.

Fue hasta el 23 en el cronómetro cuando el Puebla respondió a través de Christian Bermúdez, que con disparo raso a la posición de José de Jesús Corona, mandó un aviso de lo que instantes después habría de suceder y que abriría camino a la resurrección de los Camoteros que no veían su suerte.

Precisamente al llegar el 28 en el cronómetro oficial, Flavio Santos recuperó el esférico para enviar servicio al área al arribo de David Toledo, que inteligentemente, mandó la pelota al lado contrario para “El Hobbit” que la prendió con furia a las redes, decretando así el 1 por 0 a favor de los de la Angelópolis.

Un minuto después, un largo despeje por cortesía del arquero blanquiazul, Cristian Campestrini, a la posición de Bermúdez, fue bien aprovechado por el menudo jugador, que en la conducción dentro del área, recibió un jalón de Juan García Sancho, lo que el árbitro del encuentro, Roberto García Orozco, decretó como penalti ante la incredulidad de la banca Cementera.

Tocó entonces el turno al veterano, Luis Gabriel Rey, cobrar la falta con colocación y técnica, lo que al 31, se tradujo con el 2 por 0 que detonó las gargantas del respetable en el coloso poblano, que volvió a corear el nombre de su escuadra con alegría al cabo de tres duelos sin saborear las mieles de la victoria.

No obstante, cuando la primera mitad estaba por concluir, una falta innecesaria en el callejón del área por el sector de la derecha, cortesía de Carlos Gutiérrez Armas, abrió camino al cobro en tiro libre para el rival, que a través del Christian “El Chaco” Giménez, encontró la testa de Lucas Silva, que la mandó al fondo para el 2 por 1.

Ya en el complemento, el dominio fue mayor por parte de los celestes, que buscaron emparejar por todas las vías, sin embargo Puebla supo mantener intacto el marcador, siendo el arquero Campestrini pieza fundamental, pues sobre la recta final, salvó a los suyos del empate, luego de que a una mano desvió el cañonazo de Federico Carrizo y un remate a boca de jarro en el área, finiquitando así la honra para La Franja.