edgar gonzález
21 de abril de 2015 / 11:55 p.m.

En un partido de auténtico ensueño, donde Cuauhtémoc Blanco no fue figura pero recibió minutos para su adiós del futbol mexicano, veinticinco años después, el Puebla de La Franja se coronó campeón de la Copa MX en su edición Clausura 2015, al vencer la noche de martes en duelo de grandes emociones a las Chivas Rayadas del Guadalajara por marcador de 4 goles por 2, en la aduana que tuvo como escenario la grama del estadio Universitario BUAP.

Partido al que los Camoteros salieron con todo para quedarse con el cetro en casa, lo que desde el inicio dejaron de manifiesto, cuando al minuto 6, el cobro en tiro libre de Matías Alustiza fue bien rematado de cabeza por Facundo Erpen, que con el 1 por 0 inició lo que sería una feria de goles.

Acción que tomó totalmente por sorpresa a los dirigidos de José Manuel “El Chepo” de la Torre que no daban crédito a lo sucedido, siendo dominados a placer por los franjiazules, que sobre la marca del minuto 25, en un nuevo cobro de tiro libre, convirtieron el 2-0 gracias al servicio de Francisco Torres que coronó el testarazo de Luis Gabriel Rey.

Ventaja que los de La Franja pudieron incrementar, cuando sobre la recta final de la primera mitad, Alustiza y Luis Miguel Noriega dejaron ir sendas ocasiones de gol, lo que dio vida al Rebaño Sagrado para la parte complementaria, donde en un par de minutos, le dieron emoción al compromiso.

Ya en la segunda mitad, al 54, Aldo de Nigris en un intento de servicio al corazón del área, encontró la llave para el 2-1, luego de que Facundo Erpen no alcanzó a despejar, tapando así la visibilidad al arquero, Israel Villaseñor, que no pudo reaccionar y debió sacar el esférico del fondo de las redes.

Sesenta segundos después, al 55, en un tiro de esquina que quedó muerto en el área, fue prendido con furia por el propio De Nigris que así coronó el 2 por 2 que hizo pensar lo peor, pues fueron momentos de gran angustia los que los pupilos de José Guadalupe Cruz vivieron, pero de los que supieron reponerse con éxito.

Y es que al cruzar el 57 en el cronómetro, en un tiro de esquina, Hedgardo Marín cometió una mano en el área, la que de inmediato fue sancionada por el silbante central, Luis Enrique Santander, con la pena máxima, que al 59 cobró de manera magistral Matías Alustiza, que así devolvió la ventaja al Puebla con el 3 por 2.

Al 67, Puebla coronó su triunfo por medio del propio “Chavo” Alustiza, que tras recibir un balón filtrado, ingresó al área, se sacudió la marca y sacó disparo cruzado que terminó en la zona tejida para así iniciar el festejo por anticipado con el 4 por 2, mismo que Guadalajara pudo cambiar sobre la recta final.

Cuando ya se vivían los últimos instantes del tiempo reglamentario, al 84, una mano de Paco Torres en el área derivó en la pena máxima a favor del Guadalajara, sin embargo en su intento de disparo, Aldo de Nigris la falló para dejar todo sin movimiento, decretando así la victoria y el título para el Puebla.

Cuauhtémoc Blanco cerca estuvo de irse con el gol luego de disputar 21 minutos tras entrar de cambio, en la final que se marcó con el “apagón” general en el estadio cuando se jugaba la reposición, que una vez restablecido el servicio, nada en la cancha se movió para cerrar un capítulo en la historia del conjunto Camotero.