EDGAR GONZÁLEZ
20 de noviembre de 2016 / 08:42 p.m.

Con triunfo de 3 por 0 sobre el Puebla de La Franja, los Pumas de la UNAM se confirmaron como el octavo invitado a la liguilla, misma a la que accedió por méritos propios, tras aprovechar las facilidades que un equipo ya eliminado brindó y que sentenció el boleto a la “fiesta grande” para los felinos.

Fue la cancha del Cuauhtémoc el escenario de la batalla, donde los capitalinos sacaron provecho del cobijo de su afición que hizo una gran entrada en el coso mundialista, mismo que fue testigo del dominio dorado y azul, que luego de un par de avisos en los primeros minutos del encuentro, dejó en claro que no se iría con las manos vacías.

Si bien Puebla intentó la reacción por conducto de Damián Escudero y de Jerónimo Amione, la contundencia jamás estuvo de su lado, al igual que en todo el torneo, lo que Pumas aprovechó para hilvanar su triunfo, que habría de cuajarse en la parte complementaria, gracias a las ventajas brindadas por La Franja.

Justo antes de irse a la pausa del medio tiempo, al 44, la noche se le vino encima a los blanquiazules, tras la expulsión de Patricio Araujo, que en su afán de evitar el gol en contra, tras quedar mano a mano con Fidel Martínez, cometió la falta en los linderos del área, lo que le valió irse con la roja a los vestidores.

En el complemento, ya con diez en la cancha, Puebla perdió la brújula por completo, cuestión que pronto abrió la llave a Pumas, que encontró el camino a la victoria por medio de una pena máxima, la que al 51, el recién ingresado Damián Schmidt cometió sobre Fidel Martínez, lo que generó polémica, pero que no evitó el gol por cortesía de Pablo Barrera, que al 53, cobró con maestría para el 0-1.

Con la ventaja en la bolsa, la UNAM buscó más y así lo consiguió, siendo Matías Britos el encargado de convertir el 0 a 2 al 68, luego del servicio que en bandeja de plata le colocó al pie Fidel Martínez, con lo que el festejo universitario arrancó de manera anticipada en la grada del coloso mundialista.

Lejos de componer, Puebla entregó el juego al 70, cuando Francisco Torres fue expulsado por una falta que ameritó la sanción, lo que complicó por completo el resto del cotejo a Ricardo Valiño y sus dirigidos, que ya con nueve sobre la cancha, fueron presa fácil de Pumas que no se rindió.

Precisamente cuando se jugaba ya el 80 de acción, Pablo Barrera se hizo del esférico en medio campo, sitio desde donde inició la conducción al área rival para concluir con un disparo colocado que eludió la salida de Campestrini, decretando así el 3 por 0 final que representa la liguilla para los pupilos de Juan Francisco Palencia, que en la ronda de Cuartos, se verán las caras con los Tigres UANL.