Rubén Guerrero
10 de abril de 2016 / 08:45 p.m.

La Liguilla ya es una posibilidad lejana para Pumas, aunque posible.
Anoche, contra León, sucumbió por 1-2 en Ciudad Universitaria.

Rezagados con 15 puntos, los auriazules se mantienen con posibilidades de estar en la pelea del título, pero el cronómetro les juega en contra, a falta de 360 minutos para que concluya la fase regular del Clausura 2016.

Ayer, Pumas enfrentó una jornada determinante con medio escuadrón titular, con la motivación por obtener una victoria.

Ante La Fiera, Guillermo Vázquez montó un once combinado de estelares y habituales suplentes. Y en este sentido, Josecarlos Van Rankin, que suplió a Marcelo Alatorre acusó recibo de su continua inactividad y al minuto nueve, por su sector se fabricó la jugada del primer gol.

Darío Burbano penetró por la derecha, se deshizo de Van Rankin, ingresó al área y con un disparo contundente venció a Alejandro Palacios. Gol y golpe anímico a favor de la visita. Desde el banquillo, Guillermo Vázquez manoteaba desesperado por la frágil zaga. Verón y Alcoba intercambiaban discurso tras el tanto esmeralda.
Josecarlos escuchaba.

Universidad intentó reaccionar, se fue al frente y por las bandas, trató de revolucionar su juego, de sumar unidades al frente; Fidel Martínez apareció en línea de fondo un par de veces, Daniel Ludueña combinó con Javier Cortés para incrementar el peligro e Ismael Sosa quizo pero no pudo. León esperaba, no tenía prisa e intentaba con contragolpes contrarrestar al enemigo.

Y fue así, a velocidad, como los dirigidos por Luis Fernando Tena incrementaron el marcador. En una nueva descolgada, otra vez por la parcela derecha, los esmeraldas consumaron el 0-2 parcial. Maxi Moralez se encontró con la pelota en el área auriazul y cruzó al Pikolín, al 34'. El momento pertenecía a la visita del Pedregal.

La reacción de los de casa llegó, en los últimos instantes de la primera parte, pero arribó al Olímpico. En la inercia por acudir al frente, Fidel Martínez se encontró con una pelota a modo, que solo tuvo que empujar para la pelota en el fondo de la meta rival. 1-2 y el descanso; 15 minutos para asimilar que restaba tramo suficiente para hacer valer la localía.

Para el complemento, consciente del apremio por conseguir un resultado postivo, Vázquez mandó al terreno de juego a Matías Britos, dejando en el banquillo a Van Rankin. Y unos instantes después, al 60', en un doble movimiento, el timonel arriesgó y mandó a la cancha a Eduardo Herrera y Luis Quiñones, en sustitución de Ludueña y Fidel.

Restaba gran parte del complemento para una hazaña.

Las difefencias se notaron de inmediato. Los jugadores de segunda línea no marcan la diferencia necesaria. Pumas mejoró con las modificaciones; León se convirtió en una oncena que esperaba al rival, atrás quedó su ímpetu del primer tiempo y el hambre por ser ofensivos. También apareció un par de veces Alejandro Palacios para impedir que aumentaran su ventaja.

Universidad volvió a ser ese equipo vertical que ha exhibido en la Copa Libertadores, enfrentó de este modo la recta final del cotejo, pero fue insuficiente para alcanzar a La Fiera. El resultado complica las aspiraciones de Liguilla de Pumas, y lo obliga a cerrar con fuerza los restantes cuatro duelos del certamen.

Por lo pronto, Vázquez y sus dirigidos deben enfocarse en que esta semana tendrá, de nuevo, el desgaste de los viajes a Sudamérica. El miércoles se medirán al Emelec, en Ecuador y el sábado, frente a Chiapas, en Tuxtla. Serán días de horas de vuelo y también de definición en la competencia local.