notimex
4 de agosto de 2015 / 11:47 p.m.

El equipo mexicano de Querétaro tuvo un debut afortunado y ganador en la Liga de Campeones de la Concacaf, luego de vencer 2-0 al San Francisco de Panamá que careció de contundencia, en partido correspondiente a la fecha uno del Grupo C, disputado en el estadio La Corregidora.

Los goles de la victoria fueron obra del argentino naturalizado mexicano Emanuel Villa, al minuto 60, y de Víctor Milke, al 76. Con este resultado, los queretanos sumaron sus primeras tres unidades en dicho sector, en tanto que los “canaleros” se quedaron en blanco.

Nada sencillo fue el debut del cuadro de Gallos Blancos en una competencia internacional, ya que el trámite del juego en muchos momentos fue a favor de los centroamericanos, que fueron incapaces de irse al frente en el marcador en los primeros 45 minutos.

Las ocasiones más claras de gol estuvieron en la meta defendida por Edgar Hernández, quien apenas en el comienzo salvó su meta en un disparo raso de Roderick Miller que obligó al guardameta a recostarse a su izquierda para salvar su marco.

Daniel Morán y Eduardo Jiménez tuvieron oportunidades serias de gol, a los minutos 29 y 35, sin embargo, de manera increíble mandaron sus respectivos remates a un lado, lo que les evitó irse al descanso con la ventaja, algo que a la postre les pesó mucho.

Querétaro no había jugado nada bien, de hecho hasta desesperado se mostraba, pero todo cambió al minuto 60 en una jugada en la que el paraguayo Edgar Benítez llegó hasta la línea de fondo para enviar un centro al segundo poste donde Emanuel Villa, quien entró de cambio por el lesionado Camilo Sanvezzo, se levantó para conectar un cabezazo al fondo de las redes.

A partir de ahí todo fue más sencillo para el cuadro mexicano que amarró el resultado al minuto 76, en un rebote dentro del área que le quedó al juvenil Víctor Milke, quien sacó un disparo raso que aunque Alex Rodríguez alcanzó a tocar no pudo evitar el segundo y definitivo tanto en su contra.

El arbitraje estuvo a cargo del costarricense Jeffrey Solís, quien tuvo una labor aceptable. Sólo amonestó a Michael Murillo (75) por la visita.