redacción | @mmdeportesmx
4 de enero de 2017 / 11:08 a.m.

Alberto Daniel Brailovsky o mejor conocido como Daniel o el Ruso Brailovsky fue entrevistado por el Diario El Clarín de Argentina en donde habló sobre su carrera y la actualidad del fútbol mexicano.

Brailovsky es de los pocos futbolistas que puede presumir el hecho de haber defendido la camiseta de tres selecciones nacionales diferentes (Uruguay, Argentina e Israel) siempre con el consentimiento de la FIFA.

Por el momento el Ruso se dedica a ser analista para la cadena de Fox Sports lo que la oportunidad de hablar sobre el fútbol que se practica en México. “Los argentinos creemos que sabemos todo y no nos damos cuenta que podemos aprender en otros lados, como México. Acá se juega muy rápido, se participa de muchas copas internacionales”.

De igual forma le dedico unas palabras a dos entrenadores argentinos que se encuentran trabajando en la Liga MX, el técnico del Monterrey, Antonio Mohamed, y al entrenador del Guadalajara, Matías Almeyda.

Hay técnicos muy capaces (en México), entre ellos, los argentinos. Mohamed es un ganador nato, tiene todo: entendimiento, convencimiento, chispa. Para mí es el futuro candidato para la Selección Argentina. Otro es Almeyda. En poco tiempo demostró tener mucha capacidad en Chivas. Cualquiera de los dos puede dirigir a la Selección".

Por su fuera poco también se dio el tiempo de hablar sobre la famosa huida que realizó cuando era jugador del América, donde en aquel momento era considerado como uno de los ídolos del equipo y que la valió ser inhabilitado. Estos hechos se dieron después del terremoto que devasto a la Ciudad de México en 1985.

Mi mujer estaba sola en nuestro departamento, embarazada de casi ocho meses y con mi hija de menos de dos años. Yo estaba concentrado y aunque mi habitación se partió en dos, seguí durmiendo, ni me di cuenta. Después nos aterramos. Decidimos irnos y me escapé. Me puse de acuerdo con un piloto amigo y nos fuimos sin avisarle a nadie. La gente del América, con justa razón, se lo tomó muy mal, llevó el tema a la FIFA y me dieron dos años de suspensión. Estuve un año sin jugar, después los dirigentes se calmaron, vinieron a Argentina a buscar jugadores, nos amigamos y me bajaron la sanción. Tuve varias ofertas de equipos grandes argentinos, pero los mexicanos sólo aceptaron que me fuera a Israel”.

En tanto, también habló sobre su faceta como técnico de la cual a pesar que fue un tanto breve explicó el motivo por el cual decidió declinar a dirigir después de su paso en el Necaxa, su último equipo. “Soy un bicho raro, no es que no me haya gustado, pero no quise entrar en negocios raros y me corrieron... Me pagaron una patada en el orto”.