ROBERTO FLORES | @BETOFLOERSRG690
21 de diciembre de 2017 / 07:39 p.m.

Finalmente la tercera sí fue la vencida para Antonio Mohamed y el nuevo estadio del Monterrey, con un gol solitario del villano de la Final ante Tigres, Avilés Hurtado, conquistaron el campeonato de la Copa MX venciendo 1-0al Pachuca.

Rayados no conseguía un título desde el 2013, cuando ganaron la última Concachampions, pero ahora pudieron por fin conseguir un trofeo que ya le hacía falta al proyecto del “Turco”.

Todavía con el dolor de la Final de liga perdida ante Tigres, este duelo por el título copero arrancó con apenas media entrada en el Gigante de Acero, aunque poco a poco fue mejorando.

Rayados arrancó con todo encima del Pachuca en busca de un gol tempranero, ante unos Tuzos que apenas hace un año ya se habían llevado de esta cancha el trofeo de campeón del Clausura 2016.

Apenas al minuto ocho el portero Alfonso Blanco evitó que Avilés Hurtado abriera el marcador al tapar un disparo del colombiano. Después al 11’ Dorlan Pabon desaprovechó su opción.

Monterrey era absoluto dominador, tenia la pelota en toda la cancha y los Tuzos parecía que se acababan de bajar del avión que los trajo del Mundial de Clubes de los Emiratos Árabes. Además de las ausencias de Erick Gutiérrez lesionado y Jonathan Urretaviscaya por haber sido traspasado al Monterrey.

Fue hasta el minuto 25 cuando el conjunto hidalguense piso el área regia y por poco llegaba la tragedia. En un tiro de esquina cobrado por el japonés Keisuke Honda se voló a Juan Pablo Carrizo, pero el chileno Ángel Sagal cabeceó desviado con el arco abierto.

A partir de esta acción el Pachuca mejoró y Rayados se fue diluyendo poco a poco, dejó de circular rápido el balón y a cometer muchas faltas, incluso al 44’ José Maria Basanta se salvó de la expulsión en una fuerte entrada sobre Honda, que el arbitro Jorge Pérez solo juzgó como amarilla.

Ya no hubo más, se fueron al descanso entre desconsuelo de los aficionados que acudieron esperando que su equipo ahora si festejara un título en su nuevo estadio.

Algo tenia que hacer Antonio Mohamed para el complemento, no se podía dar el lujo de que el juego se hiciera más adulto y se acercaran a una definición por penaltis, luego de lo que sucedió en la Final de Liga.

Sin embargo, fue el Pachuca quien arrancó mejor la segunda parte, ejerciendo presión alta y robando pelotas en la salida rayada. El equipo local estaba desconectado y el reloj se iba consumiendo.

Pero el destino le tenía guardada su revancha a quien hace 11 días se vistió de vilano. Tras un pase filtrado de Pabon por el centro, Avilés Hurtado entró solo al área, hizo un amague y venció de derecha a Blanco para el 1-0 que hizo despertar al Gigante de Acero al 56’.

Diego Alonso mandó a su equipo con todo al frente por el empate, sacó a Franco Jara y Erick Aguirre para enviar a la cancha a los juveniles Roberto de la Rosa y Erick Sánchez. Mientras que el “Turco” respondió sacando a Pabon y mandando a Jesús Molina a apuntalar el medio campo.

“¡Uno, dos, tres, chiquitíbum, a la bim, bom, ba, chiquitibum, a la bim, bom, ba, Monterrey, Monterrey, ra, ra, ra!”, era el cántico generalizado en un estadio que ya empezaba a palpitar con su primer título en la historia.

Mohamed no la pensó dos veces y sacó a Funes Mori para enviar a Arturo Gonzalez y poblar el medio campo, dejando solo a Avilés Hurtado al frente para una descolgada, la cual casi La logra al 84’, pero el portero evitó el segundo.

Al Pachuca se le acababa el tiempo, mientras a Rayados se le hacían eternos los minutos que restaban en el reloj, seguían sufriendo mientras los Tuzos no podían hacer buena la posesión del balón.

“¡Vamos, vamos Monterrey, te queremos ver campeón otra vez!”, cantaban los 45 mil hinchas en el estadio y cuando el árbitro pitó el final del juego y conseguían el campeonato, la afición festejó efusivamente, mientras Antonio Mohamed y sus jugadores lo hicieron de forma tranquila, sí felices, algunos llorando, pero sin el júbilo de lo que hubiera sido el título de Liga.

AM