EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
17 de julio de 2017 / 06:50 p.m.

El inicio y ascenso de Edwin Cardona en Atlético Nacional pintaba para ser una de las figuras más importantes para el fútbol colombiano, su llegada a Rayados era perfecta para las aspiraciones de grandeza que tenía el club.

No podemos decir que Cardona tuvo un mal paso en Monterrey, el problema siempre estuvo ligado a la ausencia de rachas largas positivas. Había juegos que dejaban un buen balance, era la figura por algunos goles de media distancia, pero luego desaparecía en algunos partidos y se notaba.

Algunos temas extracancha sonaban más que su fútbol, algo muy negativo para la imagen de cualquier futbolista. Es bien sabido que es un crack, era capaz de solucionar problemas que pocos dentro de la liga tienen la capacidad de resolver. Generaba una pelota limpia entre varios defensores rivales, dejaba en buena posición a compañeros mediante pases, pero insistimos: había partidos donde nada de esto pasaba.

Penales errados, participaciones discretas en clásicos. La baja eficiencia en partidos de alto riesgo se notaba también. Seguía siendo llamado con su selección nacional, parecía que allá le tenían muchísima más fe de que la existía aquí, estaba entendido que su ciclo en Monterrey tendría que terminar… O al menos tener una pausa.

Sonaba para equipos europeos, pero nada se concretó; Rayados y Pachuca llegaron a un acuerdo y él no aceptó. Estaba a la espera de un grande y con Boca Juniors lo encontró, llegará a un entorno con jugadores colombianos (Barrios, Fabra, Pérez) y buscará alcanzar otro campeonato para Boca, algo que un equipo como este jamás podrá poner en segundo lugar.

Será muy positivo para él tener ese rol de protagonismo en un equipo altamente querido y reconocido, sobretodo en una temporada mundialista donde cada convocatoria será importante para llegar a Rusia 2018.

Fan de Juan Román Riquelme juega en la Bombonera. Una utopía de alcanzar un nivel histórico de uno de los últimos enganches del fútbol, una oportunidad de aprovechar esta segunda oportunidad.


AG