ROBERTO FLORES
22 de septiembre de 2015 / 08:28 p.m.

Cuando ya se coreaba el fin de la mala racha con una victoria de 2-1 y hasta el debut del hijo del Cabrito Arellano, Rayados volvió a dejar ir un resultado en el último minuto y terminó empatando 2-2 con León en el último juego de la Copa MX.

Monterrey había remontado en la segunda parte un marcador adverso con goles de Julio Cruz y Cándido Ramírez y parecía que se congraciaba con su afición, pero una vez más no pudo y al final salieron abucheados tras la anotación de Cristian Torres al 91'.

El equipo de casa llegó a este juego con un sólo partido ganado de los últimos seis disputados entre Liga y Copa MX, pero sobre todo tras perder el Clásico Regio y esto se lo cobró su afición que al arranque del partido de anoche apenas se habían hecho presentes alrededor de 8 mil en la tribuna.

Incluso al momento en que el sonido local anunciaba las alineaciones, Efraín Juárez fue abucheado al unísono por todos los presentes. Otros que recibieron silbidos, aunque en menor medida, fueron Severo Meza y Jesús Zavala.

Los primeros 15 minutos parecía que se trataba de un juego de entrenamiento, con dos equipos sin ambición ni intensidad, quizá Rayados con un poco más de intención, pero sin poder ofensivo.

Fue hasta el 18" cuando apareció el primer disparo albiazul al arco guanajuatense, por conducto de Jesús Zavala, además del primer esbozo de la famosa porra "¡chiquitibum a la bim bon ba, Monterrey, Monterrey, Monterrey, ra, ra, ra!"

Mientras el entrenador del León, Juan Antonio Pizzi, estuvo parado en su zona técnica, Antonio Mohamed no salía de la comodidad de su asiento en el banquillo.

Fue hasta el 30', y tras un golpe a Zavala, que el Turco salió del banquillo, pero sólo observaba las acciones sin dar ninguna indicación a sus dirigidos que no encontraban el rumbo y el ambiente en el estadio era sombrío, con sólo La Adicción cantando.

Tres minutos más tarde una vez más Ibarra salvó en par de ocasiones su meta a sendos disparos de Miguel Sabah.

Sin embargo, al 39' ya no pudo evitar el gol de Gonzalo Ríos en un contrarreste tras haber evitado el gol a remate de Sabah en un tiro de esquina, era el 1-0 para el León y el abucheo de los ya 28 mil espectadores no se hizo esperar, repitiéndolo al terminar la primera mitad.

Para el complemento, Mohamed envió a Edwin Cardona por Barrera e hizo emocionar a los fanáticos. Pero cinco minutos más tarde tuvo que venir una barrida salvadora de Luis "Cholo" López para evitar el segundo de la visita en una descolgada.

Fue hasta el 53" cuando apareció la chispa de emoción que hacía falta y con un trazo largo de Efraīn Juárez el novato Julio Cruz la bajó de pecho en él área, sin marca, y con un disparo raso de derecha venció a William Yarborough para el 1-1 que despertó al Coloso de Guadalupe.

Pero no era todo, la inspiración continuó y al 60' se vino un golazo de Cándido Ramírez con un zurdazo de media distancia que entró al ángulo superior derecho del arco del Bajío, para un 2-1 que gritó todo el estadio.

Juan de Dios Ibarra le puso dramatismo al 69' al casi perder el balón ante un rival y tuvo que cometer falta para evitar el daño, en un momento en que Rayados era dominador absoluto.

La locura se vino al 72' cuando el joven Julio Cruz falló en dos ocasiones ante el portero, primero Yarborough rechazó su remate y en luego lo estrelló en el poste.

De inmediato llegó la respuesta leonesa en una descolgada de Burbano que Marcó Bueno remató mal.

El visitante empezaba a ser peligroso de a poco y al Israel de Óscar Suárez hizo volar a Ibarra.

A cinco minutos del final se fue expulsado el felino Aldo Rocha por doble amarilla y parecía que todo se tranquilizaba para Rayados.

Para satisfacer a muchos que empezaron a pedirlo desde la tribuna, al 88' se vino el debut de Ian de Jesús Arellano, hijo de la leyenda rayada Cabrito Arellano.

Sin embargo, de la algarabía por el debut del pequeño Arellano, se pasó al sepulcral silencio con la anotación del León que dejó otra vez con un sabor a derrota al equipo y sus aficionados.