EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
21 de julio de 2017 / 09:14 p.m.

Rayados debutó con un empate en Michoacán 0-0 que le dejará sentimientos encontrados a Mohamed por los diferentes contextos de juego presentados.

No hubo mayores sorpresas en el 11 inicial de Rayados en el partido, alineó con Hugo González en el arco; Stefan Medina, Nicolás Sánchez, Basanta y Fuentes en una línea de 4; Jonathan González fue el mediocentro elegido por Mohamed, los interiores fueron Celso Ortíz por izquierda y Carlos Sánchez por derecha; Avilés Hurtado aparecía por izquierda, Funes Mori al centro y Dorlan Pabón por derecha.

Había un constante intercambio de posiciones entre los tres futbolistas de arriba, Avilés estuvo muy activo en cuestión de buscar diagonales, que regularmente eran cortadas. Y aquí es donde entra un punto destacado: es importante la cantidad de rebotes captados por Rayados en zonas cercanas al área que los mantenían en un constante asedio sobre la portería del uruguayo Sosa.

Jonathan González no es un contención natural, tenía constantes desubicaciones que lo impulsan a dejar su zona y desacomodar esa función medular de controlar y orientar desde el centro del campo. Sin embargo, esta clase de partidos y corregir durante la semana con apoyo de vídeo-análisis podrá llegar a dominar la función de contención.

Fue importante ver cómo Rayados trabajaba con la pelota en el primer tiempo, tenía tintes de ataque posicional que parece tener poco consentimiento de la hiperactividad que tienen Rogelio, Avilés y Dorlan. Es positivo ver cómo trabajan con tenencia de balón, hasta ahora una pequeña evolución con respecto a los torneos anteriores. En el inicio de la segunda parte este aspecto comenzó a costarles por la presión aumentada que tenía Morelia.

El primer cambio de Rayados fue la salida de Jonathan González para el ingreso de Alfonso González, por temas de la desubicación ya mencionada y una amarilla se decidió que Ortíz tome el mediocentro y Ponchito jugara como interior izquierdo.

Morelia adoptó el papel protagónico para la mayor parte del segundo tiempo, parecía que Rayados se había partido desde el centro del campo y se aumentaron las distancias recorridas para recuperar el balón, lo estático ordenado en el centro del campo se había perdido. Monterrey para atacar usó mucho más el trazo al espacio, pero con bastante desatino.

Hubo oportunidades para que Monterrey se fuera arriba en el marcador: encontraban a Rogelio Funes Mori dentro del área con buena posición, pero hubo una mala definición.

El juego pasó por lapsos de dominio dividido, fue un partido que Mohamed deberá analizar con detalle durante la semana para darse cuenta en qué momentos y por qué perdió el control del juego para la segunda mitad.