GERARDO SUÁREZ
11 de agosto de 2015 / 10:33 p.m.

Dos caras, dos estampas. Rayados exhibió que la bipolaridad de la cual se preocupaba Antonio Mohamed todavía sigue. Dos caras, dos estampas y el Monterrey sufrió demás para poder batir al Pachuca. Resultado, un 4-3 que deja dudas.

Adelante, La Pandilla luce peligrosa, letal. Rogelio Funes Mori sigue encendido y Pablo Barrera parece que entendió su papel como pasador. Pero atrás, en la retaguardia, Hiram Mier y Stefan Medina no se encuentran. De ahí que el primer partido oficial en el inmueble haya registrado siete anotaciones en 90 minutos.

Pachuca no se quedó atrás. Los Tuzos puodrían ser animadores si también corrigieran sus desatenciones en defensa. Además, la noche de este martes fue una auténtica pesadilla para Miguel Herrera Equihua, quien labró un autogol y cometió el penal con el que el anfitrión se llevó el triunfo.

Entre Ariel Nahuelpán y Rubén Botta se encargaron de evidenciar las falencias rayadas en el cuadro bajo. El primero, con un doblete marcado con la testa (16’ y 29’); el ex Chievo, con dos asistencias y un tercer tanto (69’), precisamente tras armar una pared con el dorsal 9.

A su vez, Rogelio Funes Mori hizo lo propio con la retaguardia del huésped. El ‘Mellizo’ anotó el 1-2 al 41’ cuando más lucía la visita, propició el autogol de Herrera Equihua (63’), además que a él le cometieron la pena máxima que Aldo De Nigris (90’) convertiría con un remate, tras fallar el regiomontano desde los 11 pasos.

Rayados lo intentó desde el inicio y ganó un penal a los 9’ al recibir Edwin Cardona un jalón en su camiseta del zaguero Esparza. Sin embargo, Dorlan Pabón disparó y Óscar Pérez rechazó a tiro de esquina.

El Tuzo respondió y sí fue efectivo. Botta le robó el balón a Steffan Medina dentro del área y mandó un centro que Nahuelpán remató al segundo poste de Jonathan Orozco. 0-1 y se gestaba una sorpresa.

Ariel se encargó de ampliar la ventaja, ante la sorpresa de los 50 mil hinchas rayados presentes. Botta cobró un tiro libre pegado a la banda derecha y el atacante sudamericano simplemente se levantó para conectar con la testa, ante la mirada de toda la zaga local. 0-1 y olía a tragedia rayada.

Sin embargo, Rayados logró regresar ya sobre el final del primer tiempo. Pablo Barrera le ganó un balón en la salida a Olvera y mandó un centro rasante que Funes Mori remató cerca del área chica. 1-2 y olía a reacción.

Al inicio del complemento, Dorlan Pabón logró sacarse la espina. El dorsal 8 armó una pared con Edwin Cardona que terminó con un buen disparo que batió sin problemas al ‘Conejo’ Pérez. Corría el 51’.

Sobre el 63’ se concretó la remontada. Cándido Ramírez envió un centro preciso a Funes Mori. Herrera, en su intento por cortar el servicio, terminó por puntear el balón y batir a su propio arquero.

Pero la zaga rayada pecó nuevamente de ingenuidad. Entre Botta y Nahuelpán tejieron una jugada sobre el área que terminó con un servicio de Ariel a su compañero, quien venció a Orozco ‘de primera’.

Cuando parecía que el empate sería definitivo, llegó la jugada decisiva. Herrera Equihua derribó a Funes Mori y el silbante Enrique Santander decretó un segundo penal. De Nigris cobró y Pérez la rechazó, pero en el contrarremate, el regio ya no perdonó. 4-3 y final de una noche loca en el coloso rayado.