REDACCIÓN - @MMDEPORTESMX
14 de marzo de 2016 / 03:39 p.m.

Tras haber pasado más de una semana, Efraín Juárez detalló cómo se sintió al ser el hombre que definió el Clásico Regio 106.

En entrevista para el portal de la Liga MX, Juárez reveló que fue una revancha luego de que en la Edición 105 del Clásico su expulsión fue determinante en la derrota de Rayados.

“El Clásico pasado, el 105, fui expulsado cuando el equipo iba ganando y estaba jugando bien. Gran parte de la responsabilidad y de la culpa la asumí yo por perder el juego. Fue un momento difícil en lo personal. Hubo mucha crítica de todos lados, que era prácticamente mi culpa. Pero trabajé, me recuperé, cerré el torneo lo mejor posible y hoy la vida, el futbol, me dieron la revancha”, comentó.

“Tuve la oportunidad de aportar a la defensiva, después llegó el gol, saqué todas las emociones del partido pasado, pero ni en aquel Clásico fui el villano; ni en el último fui el héroe. El equipo hizo un gran esfuerzo, todos se partieron la ‘mamá’ como se dice comúnmente, el triunfo fue de todos. Lo importante fueron los tres puntos en un Clásico, ante un rival importante, era el orgullo de la ciudad y seguir invictos en casa. Le dimos una alegría a la afición”, agregó.

Efraín reveló que no tenía el festejo preparado, simplemente le salió debido a que recientemente se convirtió en papá. Además, confesó que su esposa no vio la anotación en vivo.

“Cuando anoto el gol me salió del corazón ponerme el dedo en la boca. Era el primer partido que jugaba después del nacimiento. Lo que significó para mí y para mi esposa fue increíble. Ella no pudo ir al estadio, entonces mientras bañaba al bebé y le daba de comer escuchó el partido a lo lejos, oyó el gol y mi nombre y pensó que había puesto un pase o algo así. Cuando vio la repetición estaba emocionadísima. Son cosas del futbol”, enfatizó.