ROBERTO FLORES | BETOFLORES67
7 de octubre de 2017 / 09:56 p.m.

Como una película de Hollywood terminó el legado de Aldo De Nigris con Rayados, al pasarle la estafeta de la dinastía familIar a su hijo Aldo Patricio quien cerró la noche anotando un gol que hizo estremecer y hasta llorar a más de uno en la despedida.

Ante 53,482 espectadores que llenaron el estadio del Monterrey, Aldo disfrutó al máximo su adiós definitivo del futbol siendo ovacionado y llevándose el "¡Oé, oé, oé, Aldo, Aldo, Aldo en su corazón y con los hinchas rayados de pie en la tribuna.

Rayados Campeón, dirigidos por Víctor Manuel Vucetich, salió con el número 9 en los dorsales de todos sus jugadores, mientras que Amigos de Aldo, cuyo técnico fue Antonio Mohamed, lo hicieron con el número 11 en la espalda.

Ver a tantas estrellas de diferentes épocas juntas en una misma cancha de futbol parecía irreal, como si un juego de la consola de play station se hubiera teletransportado a la casa albiazul.

En el equipo de los Rayados Campeón había una delantera de ensueño. Aldo de Nigris, Humberto Suazo, Guillermo Franco y Mario Souza Mota "Bahia", campeones del 86, 2003 y de la época dorada haciendo jugadas de fantasía, que levantaron la ovación de los aficionados en todo momento.

Apenas pasaba el primer minuto de juego y el marcador se abrió. Aldo se internó en él área y dio un servicio al "Guille" Franco quien sólo tuvo que empujar el esférico para el 1-0 del equipo Rayados Campeón, que hizo que los más de 53 mil espectadores corearan el "oé, oé, oé, Guille, Guille" que tantas noches se escuchó en el Tecnológico.

En el conjunto de Amigos de Aldo había jugadores de la talla de Osvaldo Martínez, Braulio Luna, Francisco Fonseca, Claudio Núñez, Argemiro Veiga, pero no podían quitarle el balón a su rival.

Y quien se convirtió en figura en la primera parte fue el portero Alberto Aguilar, quien evitó en por lo menos tres ocasiones el gol del Rayados Campeón, al atajar en gran forma remates de Franco, Aldo y Suazo.

El primer aviso de los Amigos de Aldo fue en los botines del "Diablo" Núñez, quien remató de cabeza un centro de Joel Morales, pero Juan de Dios Ibarra voló a su izquierda y evitó el gol.

Mientras en las tribunas se deja escuchar la tradicional guerra de porras, cayó el 2-0 al 23' y tenía que ser del festejado. Tras una gran jugada de pared con el "Chupete" Suazo, De Nigris marcó su gol y se fue a festejar a la esquina derecha, levantándose su camiseta y enseñando debajo una imagen de su hermano Antonio, en un homenaje al gran "Tano" quien seguramente desde el cielo también le aplaudía.

Los Amigos de Aldo apretaron el paso y al 33' una vez más Juan de Dios Ibarra salvo su marco a un disparo de zurda del "Diablo" que buscaba afanosamente su anotación.

El premio llego al 43' cuando en una jugada de pared con Osvaldo Martínez el jugador Braulio Luna puso el 2-1 con un zurdazo abajo que no pudo detener el portero regio.

Al medio tiempo se dio la presentación del grupo La Leyenda que le puso sabor a la noche y se esperaban muchos cambios en ambos equipos para el complemento, entre ellas otra leyenda del 86, Francisco Javier "Abuelo" Cruz.

Ya con Cuauhtémoc Blanco dirigiendo las acciones los Amigos de Aldo empezaron a dormitar el juego y al 49' Fabián "Ruso" Peña empató con un golazo de fuera del área que venció a Ibarra.
Ambos equipos tuvieron sus oportunidades para irse arriba en el marcador, pero por un lado Hector Mancilla y Cuauhtémoc Blanco no estuvieron certeros, mientras que por el otro Aldo De Nigris estuvo cerca.

Al 71' el "Chupete" Suazo se fabricó un penalti que le compró el árbitro Francisco Chacón y aunque el público pedía que lo curará el chileno fue Aldo De Nigris quien lo hizo para el 3-2 del partido un minuto más tarde.

A ocho minutos del final, Rayados Campeón selló la victoria con un golazo del "Cherokee" Pérez tras una gran jugada de pared con Humberto Suazo, para el 4-2. Fue la última acción del "Chupete" quien dejó su lugar a Héctor Becerra y fue despedido por una estruendosa ovación y el grito de "¡oé, oé, oé, Suazo, Suazo!", además del "¡Chupete, Chupete, Chupete!".

Todavía a un minuto de expirar el juego se marcó otro penalti, sobre Aldo del "Ruso" Peña y aquí vino lo mejor de la noche en un gesto que quedará para la historia.

Aldo De Nigris abandonó la cancha ovacionado por el público y dejó su lugar a su hijo Aldo Patricio De Nigris quien se encargó de cobrar el penal de zurda y anotando el 5-2 definitivo, corriendo a festejar al córner derecho como su papá quien corrió para fundirse en un emotivo abrazo.

La fiesta no podía terminar mejor, con un colofón emotivo y espectacular que deja en claro que la dinastía De Nigris está más viva que nunca, pues también en el equipo de Amigos de Aldo terminó jugando otro Aldo, éste Támez De Nigris y quien es goleador de la filial Sub17 rayada.

Al final la directiva albiazul le entregó a Aldo un reconocimiento al jugador regiomontano que conquistó con la playera rayada cinco campeonatos, dos de Liga y tres de Conchampions, y quien cerró la noche junto a su familia dando una vuelta olímpica al Gigante de Acero.

AM