30 de junio de 2013 / 03:53 p.m.

 Mérida  • Las nuevas herramientas de la tecnología han facilitado muchas cosas en la vida productiva de las personas, pero también empieza a provocar daños al vínculo de comunicación que debe existir en todas las familias.

El responsable del Grupo Escudo de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Jorge Luis Flores Escalante, añadió que en el caso de Yucatán se refleja en el número de casos de jóvenes y niños que deciden escapar de sus hogares.

Refirió que en últimas fechas se han disparado significativamente los casos de menores y jóvenes que son reportados como "desaparecidos" o "extraviados" por sus familias.

Según cifras de la Fiscalía General del Estado, tan sólo en lo que va del año se han realizado unas 82 denuncias por personas que supuestamente "desparecieron" de sus hogares, aunque en todos los casos éstos han regresado sanos y salvos a sus hogares.

La gran mayoría de los casos están relacionados con conflictos por la custodia de los hijos y el resto por relaciones sentimentales no aprobadas por las familias o porque deciden escapar por supuestos malos tratos en el seno familiar.

La mayoría de estas denuncias están relacionadas con menores de entre 13 y 17 años, donde uno de los casos más sonados se registró en días pasados y lo protagonizó una pareja de adolescentes de 13 años de edad que decidió fugarse a la zona costera del estado.

Flores Escalante explicó que el Grupo Educación en Seguridad, Cuidados, Desarrollo y Orientación (Escudo) tiene la misión de contribuir a la prevención y disminución de conductas de riesgo y delictivas, principalmente entre la niñez y la juventud.

Ello, abundó, a través de distintas actividades en centros educativos, espacios públicos y grupos comunitarios.

"A lo largo de este tiempo el Grupo Escudo ha tenido pláticas con cientos de estudiantes y muchas veces su principal queja es que cada vez hablan menos con sus padres porque éstos pasan demasiado tiempo en el trabajo o frente a una computadora", expuso.

Lo mismo sucede con los papás, éstos se quejan de que son los hijos los que pasan mucho tiempo frente a las computadoras y ya no se ocupan de realizar otras actividades recreativas o que les estimulen su imaginación como sería, por ejemplo, leer un libro, indicó.

Sin embargo, la realidad es que la tecnología ha venido a fragmentar a muchas familias, pues hace que ahora sí "cada quien esté conectado en lo suyo y las pláticas de sobremesa o a la hora de la comida en donde las familias acostumbraban a hablar de sus inquietudes, anhelos y problemas, están pasando a la historia".

También, Flores Escalante refirió que es evidente que muchos padres no están pendientes de lo que sus hijos consultan en Internet, de qué hablan con sus amigos o amigas de las redes sociales, quiénes son esas amistades, que información demandan, entre otras.

Empero, insistió en que más importante que eso, es "hablar con ellos (con los hijos), no tener miedo de preguntarles qué piensan, qué hacen, cuales son las cosas que más les gustan, lo que no les gusta, cualquier cosa es buena para alimentar y mantener el vínculo de comunicación".

"Todos decimos que si hubiera una escuela de padres, todos iríamos a esa escuela, pero esa escuela no existe, así que uno tiene que aprender de las experiencias de otros para no cometer los mismos errores y sin duda darse tiempo para apagar la computadora y hablar un rato con sus hijos", finalizó.

 — NOTIMEX