gerardo suárez - @jera_suarez
30 de octubre de 2015 / 06:00 p.m.

El ‘Cerrito’ albergó por varios años al Monterrey. Sobre su terreno se escribieron historias dignas del recuerdo para la institución. Sin embargo, sus paredes también esconden relatos sobre eventos paranormales.

Las instalaciones fueron inauguradas a mediados de los setentas. Y, si bien una cantidad innumerable de empleados, jugadores y técnicos, pocos han sido quienes han atestiguado alguna situación ‘extraña’. Uno de ellos, un jugador ídolo de la afición.

Antonio De Nigris (QEPD) llegó a relatar que, en una ocasión, escuchó voces y algunos ruidos en la habitación número dos de la casa club. Curiosamente, en dicho cuarto había fallecido años antes el papá del todavía utilero del equipo, Isaac Estrada.

Otro caso es el de José Alfredo Silva, alias el ‘El Pali’. Silva lleva laborando, en el área de mantenimiento, décadas en la institución, primero en El Cerrito y, en la actualidad, El Barrial. Lo que vivió una noche en la vieja sede nunca lo va a olvidar.

“Estábamos ahí un día en la casa club con el Juan (otro trabajador) y vimos cómo pasó una sombra cerca de nosotros. De buenas que era de día porque si hubiera sido de noche, no sé qué hubiera hecho (risas)”, relató.

En una ocasión, dos directivos provenientes de Tampico pasaron la noche en El Cerrito. Al día siguiente, el ‘Pali’ pasó a recogerlos y, para su sorpresa, los encontró en medio de la carretera con todo y maletas.

“Cuando les preguntamos qué hacían afuera, nos dijeron que querían irse porque no los dejaron dormir. ‘Toda la noche estuvimos escuchando ruidos de escobas’, me dijeron. Pero nadie más estaba ahí; sólo ellos”, recordó Silva.

Una tragedia, ¿la culpable?
Otros relatos sobre ruidos y sombras comenzaron a surgir después de una tragedia. Un trabajador de nombre Fortino Belmares falleció tras la explosión de una caldera.

A su vez, hay quien asegura que en las noches tocan a las puertas de las habitaciones sin que hubiera alguien esperando a entrar.