17 de marzo de 2013 / 04:50 p.m.

El nuevo primer ministro chino Li Keqiang afirmó que su gobierno se compromete a mantener vínculos fuertes con Washington.

 Beijing • El nuevo primer ministro chino Li Keqiang rechazó el domingo las acusaciones de piratería informática contra China, las calificó de "infundadas" y afirmó que su gobierno se compromete a mantener vínculos fuertes con Washington.

Al referirse a las denuncias de que las fuerzas militares de China están detrás de los ataques informáticos de gran escala contra organismos en Estados Unidos, Li reiteró las declaraciones de Beijing de que su nación ha sido objetivo importante de ciberpiratas internacionales y se opone a toda actividad criminal de este tipo.

"Creo que no debemos intercambiar acusaciones infundadas sino dedicar más tiempo a la aplicación de medidas prácticas que contribuyan a la seguridad cibernética", dijo Li en su primera conferencia de prensa en su nuevo cargo.

Li es el funcionario de mayor jerarquía que responde las denuncias de piratería cibernética formuladas por la firma estadunidense de seguridad informática Mandiant, la cual dio un panorama detallado del supuesto espionaje por Internet que efectúa una unidad del Ejército de Liberación Popular destacada en Shanghai.

Li dijo que a pesar de sus diferencias, el conflicto entre la primera y segunda economías más grandes del mundo no es inevitable si ambos países respetan mutuamente sus preocupaciones principales y manejan sus diferencias.

Las nuevas autoridades de gobierno de China "confieren gran importancia" a que las relaciones se apeguen a los "intereses fundamentales de los pueblos en ambos países y contribuyan a la tendencia global de la paz y el desarrollo", dijo Li en la conferencia de prensa que tradicionalmente sigue a la clausura de la sesión legislativa anual.

Las relaciones entre China y Estados Unidos han enfrentado una serie de crisis en el último año en torno a diversos temas, a decir, la disidencia, prácticas comerciales chinas, oposición a la inversión china en Estados Unidos y —más recientemente— las acusaciones de piratería cibernética.

Aunque los vínculos políticos han permanecido básicamente estables, se considera que no han avanzado al mismo nivel que los vínculos económicos, en los que el comercio bilateral alcanzó el año pasado 500 mil millones de dólares. El nuevo presidente de China, Xi Jinping, no tiene previsto reunirse con el presidente Barack Obama hasta la cumbre económica de septiembre en Rusia.

Después el ascenso de Xi como presidente, Li fue nombrado la semana pasada primer ministro y afirmó que su principal responsabilidad es el funcionamiento de la economía de China.

AP