Ricardo Alanís
1 de agosto de 2015 / 01:30 a. m.

Durante las obras peatonales para acceder al majestuoso estadio BBVA se observó este viernes un detalle muy curioso y halagador para la afición rayada, dada la rivalidad con los Tigres: Dos trabajadores felinos de corazón, realizaban los trabajos de albañilería.

Ambos portaban la camiseta del equipo de sus amores, y uno de ellos de nombre José Orozco le deseó suerte a los Rayados en su nueva casa, en la que él contribuyó con sus propias manos y dijo estar orgulloso de eso.

En son de broma el trabajador aclaró que no enterró nada ni dejó ningún objeto que arrojara mala suerte a la Pandilla.

¿Eres Tigre y ayudando a los Rayados?
“¿Ayudándolos por qué?, trabajo es trabajo y nada más”.

¿Estás orgulloso de la nueva casa de los Rayados?
“De colaborar sí, un poco, pero yo soy Tigre de corazón. No se siente nada, como te digo es trabajo (les deseo) que les vaya bien, ojala y que ganen”.
¿No enterraron nada aquí para mala suerte?
“No, no, no, ¿qué pasó?. Y arriba los Tigres, vamos a quedar campeones el miércoles”.