GERARDO SUÁREZ - @JERA_SUAREZ
4 de marzo de 2016 / 10:08 p.m.

Es la noche previa al Clásico Regio, la anterior al primer derbi en la nueva casa del Monterrey. Histórico, sí, pero también se respira un aire nostálgico. En Guadalupe se alista una fiesta que era exclusiva de otro municipio o mejor dicho, de otro estadio.

La noche del 4 de marzo es calurosa, primaveral dirían algunos. Rayados vela armas antes de medirse a su odiado rival... Y, a la distancia, dos de sus casa viven la velada de una manera diametral.

El nuevo inmueble presume que será el huésped del magno evento. Su nuevo juego de luces sobre la parte alta de su estructura roba la atención. La iluminación varía, da entrever que tiene vida. Está claro que esta casa tiene todos los aliados tecnológicos para dejar muy en claro que es el chico nuevo del pueblo, el que tiene billete. Presunción justificada. Aquí huele a futbol.

A unos pocos kilómetros, en Monterrey, la otra casa vive la contraparte. Se encuentra casi en una penumbra, la cual es apenas opacada por unos cuantos reflectores a su máximo. Ya no se respira, ni por error, un ambiente de pambolero. Que va, las gradas que solían ser de 'preferente' ya tienen otra cara.

Estadio Tecnológico - FOTO: GERARDO SUÁREZ
Estadio Tecnológico - FOTO: GERARDO SUÁREZ
Estadio Tecnológico - FOTO: GERARDO SUÁREZ
Nuevo Estadio de Rayados - FOTO: GERARDO SUÁREZ
Estadio Tecnológico - FOTO: GERARDO SUÁREZ
Estadio Tecnológico - FOTO: GERARDO SUÁREZ

Esta noche, solo un puñado de estudiantes y corredores le aparenta dar vida; sin embargo, el gusto de albergar huéspedes es efímero. Poco después de las 21:00, todo volvió a la normalidad. "Ya vámonos, que espantan", se escuchó decir entre risas mientras tres de las imponentes torres de iluminación iban extinguiéndose una a una.

Muy lejanos lucen ya esos días donde se escuchaba rugir el "Terrey, Terrey, Ra, Ra, Ra". El pasado se ha apoderado de esta casa, que solo espera estoica a que el tiempo haga lo suyo y que llegue la mano del hombre a definir su destino.

El nuevo hogar ignora esto. Ella sólo espera que el reloj marque las 19:00 horas del sábado 5 para inscribirse oficialmente como sede del duelo más pasional de todo México.