CORTESÍA DE RUBÉN GUERRERO ATILANO | @LAAFICION
28 de noviembre de 2017 / 05:33 p.m.

No parece que exista equipo ni manera de detener la inercia que trae consigo Monterrey y Antonio Mohamed. Los Rayados suman números escalofriantes para sus rivales y al menos en los dos primeros juegos de la Liguilla, dejaron en claro que contenderán sin problemas por el título.

Ahora, ya instalados en semifinales, se medirán al Morelia, otro sinodal que parece estar lejos de competirle al arsenal del norte. No obstante, las mismas cifras hacen contundente la gestión del Turco, que en tres años al frente del equipo, este 2017 suma una efectividad del 57%, con solo dos derrotas en lo que va de este semestre en cuanto al torneo de Liga. ¿Alguien podrá detenerlos?

En sus cuatro competencias que Monterrey ha tenido que afrontar a lo largo de estos casi doce meses, Mohamed y los suyos han logrado un total de 30 triunfos, 13 empates y nueve descalabros, la mayoría en el Clausura. En las cuatro contiendas mencionadas, los del Turco han alcanzado instancias finales, quedando cerca del campeonato, un pendiente que desean erradicar este diciembre. Durante la Liguilla del primer semestre, fue Tigres quien los goleó (6-1) y de paso echó de la fase final, muy temprano, apenas en cuartos de final; en cuanto a la Copa, Rayados se instaló en semifinales, donde Chivas hizo lo propio y con un 1-2 en el estadio Bancomer, los eliminó.

La deuda de títulos y la constante comparativa con el rival de enfrente, Tigres, que ha tenido progreso en cuanto a trofeos conseguidos en los recientes años, incrementó la presión sobre Mohamed, que en todo instante mantuvo la serenidad. Los cuestionamientos de una afición ávida de conquistas recaló sobre Duilio Davino, el presidente deportivo, que al comienzo del Régimen de Transferencias de Verano advirtió: "Armaremos un equipo que le compita a cualquiera, uno que le entregue las satisfacciones que nuestra gente necesita". Y sí, a la plantilla recaló Avilés Hurtado, fundamental para el actual paso del club.

La presión fue el aliciente de un escuadrón al que además recalaron otros elementos como Leonel Vangioni, Neri Cardozo, Jorge Benítez, Stefan Medina y hasta Juan Pablo Carrizo. El Turco era consciente de que no habría espacio para más concesiones y que en casos como el suyo, la paciencia se había extendido lo mayor posible. Con esta premisa, Mohamed encabezó a un equipo en el que permea el estirpe ofensivo, pero también el equilibrio. La estadística arroja los resultados del grueso de su plantilla: permitieron 12 tantos y marcaron otros 29 a lo largo de las primeras 17 fechas de la competencia; contabilizaron solo dos derrotas.

A la Liguilla accedieron como el líder general, con 37 unidades de por medio y el campeón de goleo en sus filas (Avilés; once anotaciones), además de la racha de once triunfos en su andar. El camino parecía estar trazado desde entonces para los regiomontanos, que han destacado en cada línea. La estrategia de Mohamed no es complicada, todo lo contrario, encontró la vía correcta del éxito, gracias a las características de sus futbolistas: se defienden correctamente, con un bloque sólido en el fondo, tienen a un par de medios de contención que así como destruyen ataques ajenos, construyen los propios y desdoblan a máxima velocidad para fulminar.

Son uno de los escuadrones que menos tiempo mantiene la pelota consigo, promediando 22.3 minutos con el esférico en los pies, casi siempre, contragolpeando rivales. Y no solo eso. Son los más efectivos, pues requieren de ocho embates para marcar gol, situación que ningún otro contendiente en la Liga ha logrado. El más cercano es Tigres, que necesita nueve para festejar un tanto a favor. Todo esto se ha manifestado en pro de una temporada histórica, en la que requieren de eliminar a unos motivados Monarcas de Morelia, para acceder a la segunda final de Liga al mando del Turco.

Consciente de lo logrado por sus muchachos, Mohamed no ha parado de alabar su trabajo, de tratar de impulsar a los suyos desde su trinchera, sin dejar de perder el foco en lo que viene: "El equipo está con la moral por las nubes, esa es la realidad, pero la próxima serie empieza de cero. Tenemos que librar el próximo escollo, que va a ser igual o más difícil que este; A cualquier persona que le gusta ver el fútbol, le gusta ver a Monterrey, de eso no hay ninguna duda. Tenemos un ADN que le gusta a cualquier aficionado del futbol".

Por si fuera poco, e incluso si Monterrey quedara fuera de la Liguilla ante el sorpresivo equipo que dirige Roberto Hernández, a los Rayados les quedaría de consuelo, por así decirlo, la Copa, donde arribaron a la final en este Apertura 2017. Su camino en este torneo alterno fue perfecto y contundente, llegando a la final, donde se medirán contra Pachuca, en épocas navideñas, luego de cinco triunfos y dos empates, sin mencionar que aquí, Mohamed empleó en su mayoría a un escuadrón alternativo al titular. Tal parece que la lógica indica que este es el año del Turco.