EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
25 de octubre de 2017 / 01:48 p.m.

El 14 de diciembre del 2014, América venció 3-0 a Tigres en la final de vuelta del Apertura de ese año, fue una noche importante para el americanismo y una situación triste y lamentable para todo el entorno de Tigres, pero se marcó un paso importante en lo que sería el futuro de Rayados.

Antonio Mohamed, en ese entonces entrenador de América, de alguna forma dedicó el triunfo a los aficionados de Rayados.

Con el triunfo del pasado domingo, Antonio Mohamed alcanzó los 100 partidos entre liga y liguilla dirigiendo a Monterrey. En ese centenar de encuentros se han encontrado matices de diferentes naturalezas, desde la simpatía de la afición en una importante mayoría, aunque no totalidad, hasta un tipo llamándole “cáncer” previo al inicio del presente torneo.

Futbolísticamente, el papel de Rayados durante su estancia ha sido de un equipo reactivo. No ha necesitado la posesión, tampoco estrategias demasiado ensayadas, sino una búsqueda interminable de espacios a la espalda de centrales y laterales, utilizó a Cardona detrás del 9 pero en su mayoría de las veces jugando por fuera, las cosas no terminaron bien y se tuvo que ir a Argentina, luego confió en Rogelio Funes Mori cuando todos se burlaban de él con canciones y ahora no está tan lejos en cantidad de goles que Gignac. En los 100 partidos ha ido constantemente de sol a la sombra.

Rompió un récord de puntos, pero también se ha quedado sin calificar. A la fecha en que se escribe esto, su equipo tiene 30 puntos, un partido menos y 12 unidades por disputar donde perfectamente puede romper el récord de puntaje que él mismo marcó hace poco más de un año.

En este centenar de partidos se fueron figuras como Jonathan Orozco, regresaron otros como Aldo de Nigris, han debutado promesas como César Montes y Jonathan González. La gran deuda sigue estando: un campeonato, ¿conseguirá su título con Rayados en el partido 110?




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