RUBÉN GUERRERO | MULTIMEDIOS - LA AFICIÓN
25 de enero de 2016 / 12:22 p.m.

A veces, las victorias en el futbol son resultado de varias coincidencias. Sin embargo, cuando los números arrojan varios meses de solo conseguir cuentas positivas, hay que poner atención en la forma de trabajo del equipo en cuestión.

El sábado pasado, el Monterrey de Antonio Mohamed logró su partido número 18 sin conocer la derrota de forma consecutiva.

Los Rayados han hecho de su casa un verdadero fortín, donde su peor marcador les da un empate. No es coincidencia que mantengan en el Clausura 2016 un paso perfecto.

Aunque cambiaron de estadio a mediados del 2015, los de la Sultana del Norte han mantenido la intensidad y el nivel ofensivo en el moderno inmueble. Primero en el Tec, y ahora en el lujoso recinto blanquiazul, los pupilos del 'Turco' no disminuyen la pegada cuando saltan a su campo.

De locales, en los últimos 18 encuentros acumulan 11 victorias y siete empates. Los rivales sucumben cuando acuden a su cancha.

En Monterrey, la última derrota que los Rayados registran data del 4 de diciembre del 2014, en la ida de las semifinales de este certamen, cuando el América del propio Mohamed se impuso por 0-3 (idéntico global), gracias a un doblete de Luis Ángel Mendoza y un autogol de Efraín Velarde.

Desde entonces, con dos torneos completos y el CL16 en ciernes, 'La Pandilla' ha sabido cómo hacer respetar su terruño. Con Carlos Barra y ahora con Mohamed, los regiomontanos han encontrado en casa la fuerza para derrotar a rivales de la talla de Toluca, León, América y Pumas, entre otros sinodales.

El 5-1 ante La Fiera, en marzo pasado, fue el resultado más amplio en la grama del estadio Tecnológico, a favor de Monterrey; mientras que en el nuevo, un 4-0 de los Rayados, de nuevo contra los esmeraldas, ha sido su marcador con mayor ventaja, aunque también le anotaron cuatro tantos al Pachuca.

Ambos duelos se disputaron en el pasado AP15. Por ahora, con dos triunfos en casa, y tres en lo que va del torneo, Monterrey se ha apropiado de las primeras plazas de la clasificación general.

Los Rayados son un cuadro protagonista y con argumentos suficientes para que su afición se ilusione.

El Turco Mohamed necesitó de esfuerzo colectivo, compromiso y disciplina para conseguir la fórmula del éxito, que resumió sencillo después de la victoria ante el Atlas: “Esto es gracias a mis jugadores, a su enjundia y a la paciencia de la directiva; la afición merece los mejores resultados posibles”.

UNA MEZCLA FAVORABLE

La versión del Clausura 2016 de Monterrey ofrece una mezcla de jugadores de diferentes características, que nutren de variantes a su director técnico. La plantilla de los Rayados es una de las más cotizadas del balompié nacional.

En el arco, Jonathan Orozco es garantía de imbatibilidad; en la zaga, José Basanta lidera la defensa, que también componen Ricardo Osorio, Hiram Mier y hasta Jesús Zavala; el mediocampo lo integran Walter Gargano, Walter Ayoví, Edwin Cardona y el recién llegado Carlos Sánchez.

El ataque solo necesita de dos engranes: Dorlan Pabón y el encendido Rogelio Funes Mori. Y es en la ofensiva donde Monterrey goza de opciones rentables.

Con Rogelio Fuenes Mori en plena forma (ha marcado 13 dianas en 20 encuentros), Rayados ha encontrado en el argentino al ariete que le hacía falta; detrás del Mellizo, el experimentado Aldo de Nigris se mantiene como una posibilidad de recambio; Cardona, Pabón y Sánchez han sumado a la cuota del ataque, ya sea con dianas o asistencias. Además de su once estelar, Monterrey tiene en el banco de suplentes opciones relevantes.

Efraín Juárez alterna como lateral por derecha y mediocampista; Neri Cardozo ingresa cuando el equipo necesita incrementar la velocidad, con unas condiciones parecidas a las de Pablo Barrera, otro relevo de lujo para La Pandilla.