14 de mayo de 2013 / 05:39 p.m.

Tokio • Un fondo de cobertura de Estados Unidos propuso que Sony Corp. venda hasta 20% de su negocio de entretenimiento y que utilice el dinero para fortalecer su unidad de productos electrónicos. La propuesta fue recibida con un rechazo inmediato del conglomerado japonés.

En una carta del 14 de mayo al presidente de Sony, Kazuo Hirai, publicada primero en el diario New York Times, el fondo de cobertura Third Point sugirió que Sony registre en el mercado bursátil entre 15 y 20% de su unidad de entretenimiento.

El director general de Third Point, Daniel Loeb dijo que permitiría que el fabricante japonés de las consolas de juegos PlayStation financie mejoras en sus operaciones de productos electrónicos.

Sony respondió en un comunicado el martes que su negocio de entretenimiento, que incluye películas y música, no está en venta, y destacó que está tratando de fortalecer tanto esa división como su unidad de productos electrónicos.

"Como presidente y director general, Kazuo Hirai ha dicho en repetidas ocasiones que el negocio de entretenimiento es un importante contribuidor al crecimiento de Sony y que no están en venta", dijo Sony. "Esperamos continuar un diálogo constructivo con nuestros accionistas mientras seguimos nuestra estrategia”.

La propuesta pone de relieve una crítica común a Sony, con sede en Tokio, de que nunca ha sabido aprovechar el contar tanto con un negocio de productos electrónicos como de entretenimiento.

En su lugar, uno ha tendido a arrastrar al otro. Algunos analistas han hecho sugerencias similares a las planteadas por Loeb.

El negocio de electrónica de Sony ha padecido recientemente, en especial su división de televisores, que ha perdido dinero durante nueve años consecutivos.

Sony se rezagó en los televisores de pantalla plana, y nunca ha sido capaz de competir con Samsung Electronics Co. de Corea del Sur en este negocio ni con fabricantes más baratos.

Después de cuatro años consecutivos de números rojos, Sony reportó una ganancia de 43 mil millones de yenes (434 millones de dólares) en el año fiscal que terminó en marzo, ayudada por la reciente caída del yen.

Había sufrido una pérdida de 457 mil millones de yenes (5 mil 700 millones de dólares) el año anterior, el peor en la historia de casi siete décadas de la compañía.Inversionistas abiertos como Loeb siguen siendo relativamente inusuales en Japón. Las grandes empresas tienden a tener redes de accionistas como bancos y empresas del grupo. La resistencia a los cambios grandes es fuerte.

AP