NOTIMEX
27 de agosto de 2013 / 04:41 p.m.

Shangai • El mundo vivirá en los próximos cinco años la "edad de oro" de los servicios de banda ancha móvil, lo cual significará para los gobiernos el reto de poner a disposición de los operadores más espectro que permita atender la mayor demanda de velocidad y eficiencia.

 

En opinión del vicepresidente de la línea de producto de GSM, UMT y LTE de Huawei, Lu Xingang, en 2018 la mayoría de los países tendrán redes de Cuarta Generación (4G) basadas en tecnología LTE, cuya principal característica es la de permitir un acceso a Internet más veloz y eficiente.

 

Refirió que si bien en la actualidad, sólo el 2.0 por ciento de la población mundial tiene acceso a la tecnología LTE, se estima que los ingresos en el mercado móvil se incrementen a un ritmo de 10 por ciento cada año, impulsados por la demanda de aplicaciones y servicios.

 

"En los próximos cinco años la mayor parte de los países tendrán 4G, el futuro será inalámbrico y habrá e-gobiernos, servicios de salud y educación en línea, esperamos ver una era de oro para la banda ancha móvil, esto forzará a los operadores a definir cómo atenderán el aumento de tráfico o cómo desarrollar el servicio más innovador y con más calidad", subrayó.

 

Xingang refirió que a nivel mundial, el despliegue de las redes basadas en tecnología Long Term Evolution (LTE) corre a cargo de los operadores de servicios que operan en el mercado y no por los gobiernos.

 

"En países como Noruega o Suecia, que son los más avanzados en esta tecnología, el gobierno solamente administra el espectro y lo libera, LTE es una tecnología que necesita mucha inversión y son las empresas las que pueden hacerla", indicó.

 

El directivo subrayó que a nivel mundial, la empresa china provee infraestructura para redes móviles a más de 100 operadores y posee el 25 por ciento del mercado, una participación que puede fortalecerse con el "boom" tecnológico que se espera en los próximos años.

 

En países de América Latina como México, la evolución de las redes móviles es pieza clave en las políticas regulatorias del sector que contemplan licitaciones de bandas del espectro y el avance en el proceso de transición a la televisión digital para liberar la banda de 700 Megahertz (Mhz).

 

De acuerdo con la reforma en telecomunicaciones, una de las metas del gobierno mexicano es que por lo menos 70 por ciento de los hogares y 85 por ciento de las micros, pequeñas y medianas empresas, accedan a Internet con una velocidad real para descarga de información acorde con el promedio registrado en los países miembros de la OCDE.

 

Los cambios constitucionales contemplan la instalación de una red pública compartida de telecomunicaciones para impulsar la penetración de servicios de banda ancha, antes de que concluya el año 2014 y que esté en operación antes de que concluya el 2018.

 

Esta red contemplará el aprovechamiento de al menos 90 Megahertz (Mhz) del espectro liberado en la banda 700 Mhz, de los recursos de la red troncal de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad y de cualquier otro activo del Estado que puedan usarse.