eduardo torres | @edutorresr
7 de agosto de 2017 / 06:42 p.m.

En el partido del viernes ante Xolos, durante 90 minutos Rayados dio 241 pases, de los cuales 141 fueron correctos. Solo tuvo el 39% de posesión en la cancha de pasto sintético, y a pesar de ello su 4-4-2 le valió para dar un golpe de autoridad 0-3 en el campo de Tijuana.

Los juegos entre ambos equipos suelen ser atractivos, el ADN de cada club habla de dinámica para atacar, de trazos largos relacionados a las emociones pirotécnicas que provocan los espacios largos. En 17 encuentros disputados, Rayados le ha hecho 28 goles a Tijuana.

El ya mencionado 4-4-2 dio una estabilidad a Monterrey con Cardozo y Ortíz como volantes centrales, Sánchez y Avilés por fuera empezaron a crear responsabilidades secundarias a los jugadores de Tijuana, había que realizar de vez en cuando marcaje doble para detener a los exteriores de Rayados que, posteriormente, serían los anotadores de la noche.

Coudet cambió su 4-1-3-2 por el 4-2-3-1 tratando de detener las salidas y entradas de Pabón del área hacia la zona del mediapunta; atacaban con Henry Martín como conector y Gustavo Bou en el centro tratando de encontrar espacios, una situación complicada frente a Nicolás Sánchez que pasa por una racha de buen nivel.

Los ataques de Rayados tuvieron un balance mayormente positivo, tuvieron 17 tiros de los cuales 8 fueron al arco y 3 terminaron en gol. El 0-1 de la primera parte era poco para lo que el equipo de Mohamed estaba generando.

¿Qué tanto podrá mejorar este equipo con Molina y Vangioni siendo titulares? Seguramente habrá mucha más recuperación en el centro y más ataques combinativos que potencien las virtudes de Avilés por izquierda apoyado por el refuerzo argentino, habrá que trabajar mucho para que no se pierdan las vigilancias de los contenciones hacia afuera si los laterales comienzan a subir para apoyar con centros o a tratar de formar ataques posiciones abriendo la cancha.

En Copa, Rayados visitará a Pumas el próximo miércoles.


lgw