EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
2 de noviembre de 2017 / 11:06 a.m.

Cada semestre el torneo de Copa adquiere más relevancia en equipos y aficionados: ya no es un compromiso forzoso, ahora la exigencia e intenciones de ganarlo, aunque sin igualar a los de la liga, aumentan conforme avanza el torneo.

Monterrey enfrentó el partido de cuartos de final con casi todos sus titulares, Santos decidió guardarse lo mejor para la liga y tratar de sumar la mayor cantidad de puntos allí en los juegos restantes e irse alejando de la porcentual. La historia terminó como muchos la imaginamos.

Un inicio complicado

Mohamed y su equipo comenzaron a vivir un partido de ida y vuelta, y no era para menos puesto que ambos clubes se sienten bien atacando al espacio, siendo veloces y el contexto del juego en un inicio se prestó para ello. Santos se puso arriba, el 0-1 era de Jonathan Rodríguez, pero duró solo 4 minutos con la ventaja porque sin mayor problema Stefan Medina pondría el 1-1 con un remate de cabeza tras el cobro de un balón parado. No tardó tanto en estabilizarse.

Hubo algunos momentos donde Rayados tuvo que asumir la tenencia del balón, Santos intentó replegar esperando a Monterrey en los últimos metros para luego contragolpear, y esto no fue mayor problema para la pandilla. Carlos Sánchez puso el 2-1 con un tiro libre excepcional. Era suficiente para irse tranquilos al vestidor.

Admirable presión

La historia del resultado no se puede extender mucho más: entró Benítez y al poco tiempo de haber ingresado puso el 3-1 y Carlos Sánchez hizo su doblete para el 4-1, pero más allá de ese marcador debe resaltarse la clave del partido, del torneo y del semestre para Monterrey: la forma de presionar.

Desde el primer tiempo con Jonathan González, Neri Cardozo, Carlos Sánchez y algún delantero (dependiendo de la zona) más un central, asfixiaba a cualquier poseedor santista en su propio campo. Recuperaban el balón y entregaban con una alta dinámica en los metros cercanos para que luego se pusieran frente al arco de Acevedo, y todo esto fue una constante del partido.

Rayados tiene una capacidad de presionar bien y presionar con muchos, y esto no funciona como sinónimo. Hay equipos que presionan con muchos, pero solo se ven amontonados y sale bien de vez en cuando, pero lo de Monterrey es claramente resultado de muy buenos entrenamientos enfocados a esos aspectos.

Lo que sigue

Ahora Rayados deberá jugar contra América, y me atrevo a decir que de esa llave de semifinal saldrá el campeón del torneo. ¿Lograrán el objetivo?






gw