gerardo suárez
25 de abril de 2015 / 10:11 p.m.

Dorlan Pabón supo prender el esférico y colocarlo en el mismo poste del portero. Esa anotación fue suficiente para que Rayados pudiera mantener con vida sus posibilidades de meterse a la Liguilla.

La forma pasó hasta un tercer término. El Monterrey mostró una ausencia de identidad ante el colero general. No hubo claridad, menos intensidad, pero La Pandilla logró salir adelante. Enfrente, Morelia demostró por qué es el colero general.

El primer tiempo no mereció ni calificación. Mientras los albiazules fueron quienes intentaron tomar la iniciativa, paulatinamente fueron cayendo en el juego del visitante, el cual tuvo sus mejores momentos hasta el final de los 45 minutos iniciales. Al final, abucheo sonoro.

Para el complemento, los del Cerro de la Silla intentaron nuevamente tomar el dominio del encuentro, pero la claridad escaseaba. Los michoacanos tampoco cambiaban y lucían más cómodos esperando al rival, sabiendo que el punto era un gran negocio, más después de haber cambiado de portero.

Fue que apareció el tiro libre, la jugada que cambió el destino del encuentro. Pabón, al 56', prendió el esférico, el cual logró librar la barrera y al arquero Felipe Rodríguez. 1-0 y los reproches del respetable quedaron atrás.

Morelia se quedó instantes después con un hombre menos por la expulsión de Carlos Adrián Morales. Sin embargo, nunca se vio una diferencia entre ambos, pese a la desventaja numérica del anfitrión.

El mayor susto para los de casa llegó con un tiro libre en contra. La esférica llegó a ser peinada y el desvío fue suficiente para batir a Jonathan Orozco; sin embargo, el abanderado 1 anuló la anotación por aparente fuera de juego.

Al final, Rayados logró mantener la ventaja y mantuvo con vida sus aspiraciones de Liguilla. Sin embargo, todavía depende de otros.